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Más de 60.000 personas marcharon en rechazo al ajuste en salud pública

El gobierno de Javier Milei recortó más de $63.000 millones del presupuesto nacional destinado al área de salud, con impacto directo en la compra de medicamentos, programas sanitarios y transferencias a las provincias. Las áreas afectadas van desde VIH y cáncer hasta salud sexual y enfermedades endémicas.

El dato más contundente lo aporta la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública: en abril, las transferencias a provincias y municipios vinculadas a salud cayeron un 98,8% en términos interanuales.
Ese escenario fue el trasfondo de la Marcha Federal por la Salud Pública realizada este miércoles. La protesta reunió a más de 60.000 personas convocadas por trabajadores sanitarios, organizaciones sociales, asociaciones de pacientes, sindicatos y universidades. La columna partió del Ministerio de Salud y culminó en Plaza de Mayo, donde se leyó un documento conjunto bajo la consigna «La salud no puede esperar». La movilización tuvo réplicas en distintas provincias del país.
Durante el acto, los convocantes denunciaron que el presupuesto ejecutado del Ministerio de Salud cayó un 40% respecto de 2023, que más de 742.000 personas perdieron su cobertura de obra social o prepaga, y que los hospitales públicos operan con una ocupación cercana al 90%, antes incluso del inicio pleno del invierno.
El tijeretazo quedó formalizado mediante la Decisión Administrativa 20/2026, firmada por Manuel Adorni y Luis Caputo. La mayor reducción corresponde al programa de Fortalecimiento de los Sistemas Provinciales de Salud, con $25.000 millones menos en transferencias a las provincias, seguida por el programa de Acceso a Medicamentos, con $20.000 millones recortados para la compra de productos farmacéuticos. También se redujeron partidas para cobertura sanitaria, oncología, enfermedades endémicas, salud sexual y VIH.
El recorte alcanza también a organismos clave: el Instituto Malbrán perdió $1.162 millones, el INCUCAI casi $1.000 millones y la ANMAT $344 millones en tareas de fiscalización. El caso del Malbrán es especialmente sensible: el ajuste se produjo en simultáneo con un brote de Hantavirus en Ushuaia que ya impacta en la provincia de Buenos Aires, donde los contagios subieron un 50% con 18 casos registrados y siete muertes.
Una marcha que llegó con números para sostenerla, en un sistema sanitario que ya siente el peso del desfinanciamiento.

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