Las transferencias automáticas que la Nación gira a La Pampa registraron en junio una caída real del 4,1% interanual. El retroceso fue parcialmente compensado por el crecimiento de algunos impuestos y regímenes especiales que también forman parte del reparto de recursos a las provincias.
El principal golpe estuvo en la coparticipación federal de impuestos, con una retracción del 8,4% respecto de junio del año pasado. Detrás de esa baja aparecen los tributos más ligados a la actividad económica y al consumo: Ganancias cayó 14,2% interanual y el IVA retrocedió 4,1%, con lo que acumula ocho meses consecutivos de caída real. La recaudación de impuestos internos también bajó, un 19,7%.
El impacto sobre el total de transferencias automáticas fue moderado por el buen desempeño de otros conceptos del reparto a las provincias. Bienes Personales creció 10,1%, aunque por vencimientos impositivos extraordinarios, un comportamiento excepcional y difícil de repetir en los próximos meses. El impuesto a los combustibles subió 28,1% y el régimen de Energía Eléctrica, 30,8%.
En el acumulado del primer semestre de 2026, La Pampa recibió un 3,2% menos de transferencias automáticas que en el mismo período de 2025. La comparación histórica ubica el desempeño de este año por debajo del de 2025 y apenas por encima del de 2024. Respecto del primer semestre de 2023, los recursos girados a la provincia están un 11,6% por debajo; frente a 2022, la diferencia negativa es del 13,1%; y respecto de 2021, la caída llega al 6,5%.
La recaudación del IVA, uno de los principales indicadores del consumo y la actividad económica, encadena ocho meses consecutivos de retroceso real, un dato que impacta de manera directa sobre la coparticipación que reciben provincias y municipios.







