La Policía Federal de Brasil puso en marcha un operativo enfocado en desmantelar una organización criminal dedicada al lavado de dinero proveniente del tráfico internacional de drogas.
Esta red realizó movimientos financieros superiores a 10.000 millones de reales (cerca de 1.900 millones de dólares).
El comunicado oficial no detalló los nombres de los involucrados, pero medios locales señalaron como principales objetivos a dos ciudadanos brasileños recientemente sancionados por Estados Unidos por supuestos vínculos con el Primeiro Comando da Capital (PCC). Esta organización fue catalogada como terrorista por la administración de Donald Trump.
Entre los siete detenidos figura Stella Stefanie Nunes Henrique de Oliveira, sancionada por EEUU el miércoles anterior por sus presuntos lazos con el PCC. En tanto, el empresario Victor Henrique de Oliveira Shimada, también sancionado por autoridades estadounidenses, permanece prófugo.
La fuerza de seguridad, consultada por la agencia de noticias EFE, aún no confirmó oficialmente las identidades de los arrestados.
Miembros del PCC en una prisión (Archivo)
Según la Policía Federal, el grupo criminal implementaba un sistema sofisticado para ocultar y transferir recursos ilegales, recurriendo a transferencias ilícitas de criptoactivos, transporte de dinero en efectivo, operaciones bancarias y triangulación de fondos a través de personas físicas y jurídicas de fachada.
Las pesquisas iniciales evidenciaron movimientos financieros que alcanzan los 10.000 millones de reales (unos 1.900 millones de dólares).
Más de 50 agentes federales ejecutaron 13 órdenes de registro e incautación y 11 de prisión temporal en la capital paulista y en los municipios de Santos, Praia Grande y Santana de Parnaíba, todos en el estado de San Pablo.
La Policía confirmó que la justicia ordenó el secuestro y bloqueo de bienes, dinero y criptoactivos de los investigados por hasta 10.400 millones de reales (alrededor de 1.990 millones de dólares) para impactar las finanzas de la organización.







