Tras más de once horas de sesión, la Cámara de Diputados aprobó con media sanción el proyecto oficial que reduce el alcance geográfico del régimen de zona fría, con 132 votos a favor, 105 en contra y cuatro abstenciones. El texto pasa ahora al Senado, donde el Gobierno confía en obtener la sanción definitiva.
La jornada estuvo atravesada por la tensión política desde el arranque. El oficialismo logró el quórum de manera ajustada, lo que le permitió también bloquear una convocatoria paralela impulsada por la oposición con un temario centrado en los escándalos judiciales del jefe de Gabinete, Manuel Adorni. La superposición de dos sesiones convocadas para el mismo miércoles generó más de hora y media de discusiones reglamentarias antes de entrar en materia.
En la previa, el Gobierno había llegado con los votos contados. Para garantizar la aprobación, selló un acuerdo de último momento con seis provincias aliadas, a quienes prometió un esquema de subsidios por «zona cálida» al consumo de energía eléctrica.
El núcleo de la reforma es claro: el proyecto acota el beneficio a hogares de la Patagonia, Malargüe y la Puna, retrotrayendo la política a un esquema previo a la ley impulsada en 2021 por Máximo Kirchner, que establecía descuentos de entre el 30 y el 50% en buena parte del país. Los objetivos declarados son la reducción del déficit fiscal y el ordenamiento del sistema energético.
El impacto en números es concreto: según la secretaria de Energía, Carmen Tettamanti, 1.600.000 usuarios perderán el subsidio, mientras que 1.800.000 inscriptos en el programa de Subsidios Energéticos Focalizados conservarán un descuento superior al 75% sobre el consumo de gas en los meses de invierno.
Mantendrán el beneficio los hogares con ingresos de hasta tres canastas básicas familiares (actualmente $4,3 millones), quienes tengan un integrante con Certificado Único por Discapacidad, veteranos de Malvinas y beneficiarios del Registro Nacional de Barrios Populares.
Hay también un cambio técnico de fondo: el subsidio pasará a aplicarse sobre el metro cúbico de gas consumido, y no sobre la totalidad de la factura como rige hasta ahora. Además, el proyecto incluye un mecanismo para condonar deudas de distribuidoras eléctricas con CAMMESA acumuladas durante períodos de emergencia tarifaria.
Antes del plato fuerte, la cámara también aprobó la ley Hojarasca —138 votos a favor, 96 en contra— impulsada por el ministerio de Federico Sturzenegger para derogar más de 70 normas jurídicas consideradas obsoletas.







