Mientras gran parte del mundo debate cómo regular la inteligencia artificial y reducir sus riesgos —con llamados del papa León XIV a una “tecnología más humana”, avances normativos en Europa e incluso cambios de postura de Donald Trump—, en Argentina el Gobierno impulsa un rumbo inverso y apuesta por una profunda desregulación del sector.
Una nota publicada por Página/12 afirma que “a tono con los discursos de los tecnomagnates, el Presidente y Federico Sturzenegger publicaron un artículo en el Financial Times. Allí reivindican la creación de empresas sin personas, el corazón de un marco legal que podría convertir al país en una guarida tecnológica”.
En ese mismo artículo, el jefe de Estado sostiene que la ley que impulsa en el Congreso tiene tres ejes principales. El primero se vincula con el compromiso de mantener a la inteligencia artificial sin regulación para que pueda “desarrollarse libremente, sin la mano mortal de una regulación prematura y mal comprendida”. El segundo plantea la creación de una nueva figura legal: “la corporación no humana”, es decir, “entidades operadas por agentes de IA o robots, con personalidad jurídica plena y responsabilidad limitada”. El tercer punto busca atraer corporaciones para que se instalen en el país mediante una baja carga impositiva y un “entorno fiscal competitivo”.
La corporación no humana —conocida como DAO (Organización Autónoma Descentralizada)— es una figura conflictiva desde el punto de vista del derecho. Natalia Zuazo, especialista en tecnología y política, advierte: “Pensar en empresas sin humanos viola los principios de todas las recomendaciones sobre inteligencia artificial. No puede haber sistemas que tomen decisiones completamente por su cuenta”, según recoge la publicación de Página/12.
Por otro lado, las DAO podrían servir para convertir a la Argentina en un nuevo paraíso fiscal. Así lo sostiene, por ejemplo, el abogado Pablo Serdán:
“Más o menos así viene la iniciativa del Gobierno: si sos argentino, te van a cruzar la colonoscopía con tu deuda de la Tarjeta Naranja antes de darte un beneficio social, cortesía del Gemelo Digital. Pero si venís de afuera, podés poner toda la guita y llevártela toda sin que nadie te pregunte de dónde salió, cortesía de las DAO y el Super RIGI. Si sos una PyME industrial tenés que salir a competir de igual a igual con China, pero si sos una megaempresa transnacional te quitan 20 puntos de ganancias para que vengas a usar nuestros recursos naturales”.







