Legisladores opositores de Paraguay presentaron ayer un pedido para remover de su cargo al presidente Santiago Peña. La iniciativa surge en medio de la crisis abierta por la intervención de Ueno Bank, una de las principales entidades financieras del país, en la que Peña integró el directorio hasta el año pasado, antes de llegar a la presidencia.
La moción acusa al mandatario de mal desempeño y conflicto de intereses, y cuenta por ahora con la firma de 35 legisladores. El debate continuará hoy en el Congreso, aunque para avanzar con la destitución hacen falta 53 votos.
El Banco Central de Paraguay (BCP) intervino Ueno Bank el martes, después de constatar que su nivel de solvencia estaba por debajo de la mitad del mínimo que exige la normativa. La medida encendió alarmas sobre la situación de otros bancos y tuvo consecuencias inmediatas en la conducción del organismo: Peña pidió la salida de su presidente, Carlos Carvallo, y nombró en su reemplazo a Pedro De Jesús Acosta.
Mientras tanto, los clientes de la entidad siguen sin saber qué pasará con sus ahorros. El Fondo de Garantía de Depósitos cubre hasta 75 salarios mínimos por titular, equivalentes a 228,3 millones de guaraníes, alrededor de 38.300 dólares.







