La red hospitalaria de La Pampa atraviesa una década de expansión sostenida que los números vuelven imposible de ignorar: entre 2015 y los últimos tres años relevados, las consultas en el sistema público saltaron de poco más de 1,1 millones a casi 1,7 millones anuales, un incremento del 54,5% que se da sobre una población que prácticamente no creció.
Las 132 instituciones que conforman la red pública registraron en 2023, 2024 y 2025 unas 1.695.898, 1.779.322 y 1.700.513 consultas respectivamente. Las internaciones contaron una historia todavía más elocuente: de las 20.716 de 2015 se pasó a más de 40.000 anuales en cada uno de los últimos tres años, el doble exacto, distribuidas entre los 50 hospitales provinciales con camas de internación. Las cirugías también escalaron: de 6.500 operaciones en 2018 repartidas en 12 hospitales, el sistema llegó a 8.736 en 2024 y a 9.030 en 2025, un 37% más.
Dos fuerzas que empujan en la misma dirección
El subsecretario de Salud, Gustavo Vera, identifica dos motores detrás de la tendencia. Uno externo: la crisis económica que desde 2022 deterioró la cobertura de obras sociales y prepagas, empujando a parte de la población hacia la atención gratuita. Otro interno: el prestigio ganado por el propio sistema durante y después de la pandemia, que llevó a pampeanos con capacidad de pagar por salud privada a optar de todas formas por los hospitales del Estado.
«No es solo la crisis sino la elección que hacen los pampeanos de su sistema de salud pública», dijo Vera, y subrayó que ese proceso se estabilizó en los últimos años, lo que indica que no se trata de un pico coyuntural sino de un cambio más permanente en los hábitos sanitarios de la provincia.
El Favaloro como catalizador, pero no el único
La apertura del hospital de Complejidad Creciente René Favaloro fue el hito más visible: prácticamente duplicó las internaciones que tenía el Lucio Molas, llevándolas de 8.000 a 16.000 anuales. Pero Vera insistió en que la transformación excede a un solo edificio. En los últimos siete años se sumaron laboratorios, equipos de rayos y tomógrafos en localidades como Victorica y 25 de Mayo, mamógrafos en General Acha y 48 centros de radiología distribuidos por toda la provincia. El sistema de salud fue digitalizado y se montó una red de emergencias que hoy alcanza hasta los centros más pequeños del interior.
«Hoy en todos los lugares hay ambulancias y equipos preparados para emergencias de trauma y cardiología, por más chiquito que sea el centro de salud», señaló el funcionario.
Más prestaciones, más personal
La expansión de servicios fue acompañada de incorporación de recursos humanos. El personal del sistema público de salud pasó de 3.800 personas en 2015 a 5.700 en la actualidad, un crecimiento del 50% que acompañó proporcionalmente la mayor demanda. Vera destacó que el sector privado conserva internaciones solo en Santa Rosa, General Pico y Realicó, mientras que el resto de la provincia depende exclusivamente del Estado para esa prestación, lo que vuelve al fortalecimiento de la red hospitalaria pública una cuestión sin alternativa posible.







