Buscar
Cerrar este cuadro de búsqueda.

La Legislatura aprobó la Ley de emergencia en Salud Mental

La Legislatura pampeana sancionó la Ley de Emergencia Pública Sanitaria en Salud Mental y Consumos Problemáticos con el voto favorable del Frejupa y la UCR, y el rechazo del PRO-MID y Comunidad Organizada. La norma tendrá una vigencia de dos años y apunta a reforzar recursos humanos, infraestructura y atención en todo el territorio provincial.

La autora del proyecto, la diputada Patricia George (Frejupa), explicó que lo elaboró junto al Poder Ejecutivo para garantizar un abordaje integral. Su diagnóstico fue directo: faltan psiquiatras, los centros de internación están deteriorados y las líneas telefónicas de atención en crisis necesitan operadores capacitados. «De lo único que escucho hablar es de la salud mental, y lo grave que es», dijo. La ley prevé la contratación de profesionales, la mejora de los centros de día y de internación, y la capacitación del personal de atención remota.


George también apuntó a una tensión con el debate nacional: mientras La Pampa avanza en fortalecer el sistema, en el Congreso se discute una ley que buscaría prescindir de los psicólogos. «Nadie puede desconocer la importancia de un psicólogo en la ayuda a un psiquiatra para detectar un problema de salud mental», advirtió.


Para el financiamiento, se acordó con el Ejecutivo la reasignación de partidas presupuestarias existentes. Y para el control, la ley crea una Comisión integrada por tres legisladores —dos de la mayoría y uno de la minoría— con facultades para fiscalizar tanto las políticas implementadas como la ejecución del presupuesto. El Ejecutivo también deberá rendir cuentas ante la Cámara de Diputados una vez al año.


La diputada radical Gisela Cuadrado respaldó la norma en general pero marcó una disidencia puntual: el artículo 8, que habilita la contratación directa de servicios, contradice el principio provincial de licitación pública. Sus aportes al texto incluyeron el fortalecimiento de las líneas 132 y 136, la incorporación de teleconsulta para localidades con escasos recursos especializados, y la articulación con clubes y organizaciones comunitarias para trabajar con jóvenes.


En el recinto, Cuadrado eligió poner rostro a las estadísticas: detrás de cada número hay familias, y sobre todo chicos y chicas que cargan solos con situaciones que muchas veces solo se hacen visibles cuando ya es tarde. «Nos sentimos solos», repitió como eco de lo que escucha en el territorio, e interpeló a los adultos a hacerse cargo de esa realidad. «No hay política pública más urgente que aquella que salva una vida», cerró.

Comparte esta nota
Temas
ARTÍCULOS RELACIONADOS