Buscar
Cerrar este cuadro de búsqueda.

La CGT llamó a ponerle «un límite» al Gobierno de Milei en la marcha por el Día del Trabajador

La Confederación General del Trabajo (CGT) volvió a salir a la calle en la previa del 1° de mayo con una movilización a Plaza de Mayo que reunió a miles de manifestantes y marcó una nueva señal de oposición al Gobierno nacional.

El acto central estuvo encabezado por el triunvirato que conduce la central obrera, con discursos de fuerte tono crítico hacia la política económica y laboral. Desde el escenario, los dirigentes advirtieron que el deterioro del empleo, la caída del poder adquisitivo y el impacto social del ajuste configuran un escenario de creciente conflictividad.

Uno de los ejes del mensaje fue el endurecimiento del posicionamiento sindical: plantearon que “se terminó la paciencia” y dejaron abierta la posibilidad de profundizar las medidas de fuerza si no hay cambios en el rumbo económico.

Si bien no hubo anuncio concreto de un nuevo paro general, distintos sectores internos presionan para avanzar con una huelga de mayor alcance, incluso de 36 horas, lo que refleja tensiones dentro del propio espacio sindical.

La movilización también tuvo un componente político: la CGT buscó posicionarse como actor clave en la construcción de una alternativa, con llamados a la unidad entre trabajadores, pymes y sectores productivos, bajo la consigna de defender el trabajo con derechos y la justicia social.

En ese marco, la central obrera volvió a mostrar músculo en la calle, en un contexto de malestar económico y debate sobre reformas laborales que tensionan la relación con el Gobierno.

Comparte esta nota
Temas
ARTÍCULOS RELACIONADOS