El municipio advierte que el acceso a la vivienda se convirtió en la principal problemática social. La asistencia para pagar alquileres, depósitos y garantías encabeza los pedidos de vecinos en un contexto de fuerte presión económica.
La situación habitacional en General Pico atraviesa un momento crítico y ya ocupa el primer lugar entre las demandas sociales que recibe el municipio. Desde la Secretaría de Desarrollo Social alertaron que cada vez más familias requieren asistencia para poder sostener un alquiler o acceder a una vivienda.
La secretaria del área, Gabriela Echegaray, describió el escenario como “complejo” y señaló que la problemática se agravó en los últimos meses, en línea con el deterioro del poder adquisitivo. En ese contexto, pagar un alquiler se volvió un desafío difícil de sostener para muchos hogares.
Actualmente, el municipio acompaña a unas 150 familias con aportes parciales para cubrir el alquiler, una medida clave para evitar situaciones de desalojo o pérdida de vivienda. Sin embargo, el problema no se limita al pago mensual: los costos iniciales, como depósitos y garantías, también representan una barrera de acceso casi imposible para los sectores más vulnerables.
Desde el área social remarcan que, aunque las dificultades económicas también impactan en la alimentación, la falta de acceso a una vivienda se posiciona como la preocupación central en la ciudad. Frente a este escenario, el Estado local busca sostener la asistencia con recursos limitados mientras crece la demanda.
El diagnóstico es claro: en General Pico, el problema habitacional dejó de ser una dificultad más para convertirse en la urgencia social dominante.







