Una amenaza de bomba generó este jueves un fuerte operativo de seguridad en las inmediaciones del Congreso, donde las fuerzas policiales y especialistas en explosivos realizaron un amplio despliegue preventivo para descartar la presencia de artefactos peligrosos.
En el procedimiento de chequeo de las instalaciones participaron móviles de la División Delitos Constitucionales y personal de la sección CANES, que colaboraron con la verificación de los distintos sectores del Congreso. Las tareas incluyeron la revisión de accesos, oficinas y áreas comunes del recinto.
Las fuerzas de seguridad mantuvieron el perímetro controlado y restringido el ingreso mientras se desarrollaba la inspección, con el objetivo de descartar cualquier elemento sospechoso y garantizar la seguridad en el lugar. Fue una falsa alarma.
La amenaza ocurrió horas después de que las autoridades de la AMIA denunciaran que este miércoles a la madrugada recibieron una grave amenaza en un correo oficial de la entidad. Titulado «YIHAD ISLAMICA», el mail aseguraba que habían plantado explosivos dentro de la mutual judía y la Embajada de Israel, recordando los atentados sufridos en los años 1994 y 1992, respectivamente.
En ese correo se hacía mención a «que no se quedarían de brazos cruzados» y que «matarían a los sionistas, destacando citas del Corán y un hadiz», detallaron las fuentes.
Ante la amenaza, el Departamento Unidad de Investigación Antiterrorista (DUIA) de la PFA realizó una inspección interna y externa. El resultado fue negativo respecto a explosivos.
Al mismo tiempo, personal específico efectuó levantamiento de metadatos con el objetivo de lograr identificar la IP del remitente. En la causa intervienen el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N°9, a cargo de Sebastián Ramos, Secretaría N°18, de Pablo Andrés Febre.
Yihad Islámica Palestina es un grupo yihadista e islamista sunita, que tiene, según los reportes, respaldo iraní. Considerado terrorista por Estados Unidos e Israel, entre otros países, protagonizó ataques suicidas con bombas, atentados con explosivos y secuestros en diferentes puntos de la región.
Su principal objetivo es la destrucción del Estado de Israel y su reemplazo por un Estado islámico en los territorios palestinos.
Las fuentes consultadas por este medio destacaron que no creen que el mail enviado a la AMIA sea una amenaza directa de un grupo terrorista. Por el contrario, estiman que podría tratarse de un mensaje interno destinado al Gobierno argentino con motivo del apoyo a los países aliados en la guerra contra Irán.







