La Mesa de Diálogo II, realizada en Algarrobo del Águila, reunió a funcionarios, intendentes del oeste, organizaciones ambientalistas y vecinos. Los trabajos apuntan a mejorar el escurrimiento del río y prevenir desbordes ante ingresos repentinos de agua desde Mendoza.
El Gobierno provincial pondrá en marcha la segunda etapa de las obras de limpieza y adecuación del cauce del río Atuel en su tramo pampeano. El anuncio se dio en la Mesa de Diálogo II, que se desarrolló el 21 de octubre en Algarrobo del Águila con la participación de funcionarios provinciales, intendentes del oeste, representantes de organizaciones ambientalistas y vecinos de la zona.
La obra, denominada “Limpieza y adecuación del cauce del río Atuel en el tramo pampeano. Recomposición de las áreas de bañado en el noroeste de La Pampa”, da continuidad a los trabajos que la Provincia ejecuta para recuperar sectores del cauce y mejorar la circulación del agua.
Caudales sin aviso
Uno de los motivos que impulsan la nueva etapa es la llegada repentina de caudales, sin que Mendoza informe con anticipación. Esos ingresos pueden provocar desbordes, dañar caminos e instalaciones y poner en riesgo a los puestos de productores rurales asentados cerca del río.
Desde diciembre de 2022, La Pampa realiza tareas de limpieza y acondicionamiento del cauce con fondos y maquinaria propios, a través de la Dirección Provincial de Vialidad, la Secretaría de Recursos Hídricos y el municipio de Algarrobo del Águila. Las intervenciones se concentraron en tramos donde la acumulación de sedimentos y el avance de la vegetación, sobre todo de tamariscos, habían alterado el recorrido del río y sus vías naturales de escurrimiento, con perjuicios para los productores cada vez que entraba agua a la provincia.
Qué incluye la segunda etapa
En la primera fase se perfiló y encauzó el río y se levantaron terraplenes de defensa, lo que mejoró la conducción del agua y evitó desbordes en los sectores intervenidos cuando hubo nuevos ingresos.
La segunda etapa prevé:
- Readecuación del cauce y extracción de material.
- Continuidad del perfilado y encauzamiento.
- Construcción de nuevos terraplenes de defensa.
- Retiro y colocación de alambrados.
- Reparación de obras de arte existentes.
Entre la sequía y la crecida
El oeste pampeano enfrenta dos problemas opuestos. Los largos períodos sin agua impiden la recuperación de los ambientes asociados al río, mientras que las crecidas abruptas amenazan a las familias rurales, los caminos y las instalaciones cercanas al cauce. Las obras de limpieza, encauzamiento y defensa buscan aumentar la capacidad de conducción del río y reducir la exposición de las zonas más vulnerables.
Según el Gobierno provincial, la intención es sostener estas intervenciones en el tiempo y adaptarlas a las necesidades del territorio, sin abandonar el reclamo histórico de La Pampa por la recuperación del Atuel y el cumplimiento del caudal mínimo fijado por la Corte Suprema de Justicia de la Nación.







