El nuevo vocero presidencial, Adrián Ravier, dio su primera conferencia de prensa en el cargo. Evitó extenderse sobre la salida de su antecesor, Manuel Adorni, pero sí defendió el ajuste tarifario, aunque reconoció que hay sectores que atraviesan un momento difícil.
Ravier planteó que la Argentina está en una etapa de «expansión económica» y repasó lo que considera logros de la gestión libertaria hasta el momento. A diferencia del estilo de Adorni, se mostró dispuesto a responder preguntas de los periodistas presentes.
Consultado sobre la situación social, sostuvo que el país «estaba en terapia intensiva» y que ahora «está de pie», aunque reconoció que falta camino por recorrer y que hay gente que todavía no la está pasando bien.
Sobre el rumbo económico, dijo que el equipo de Milei busca dar previsibilidad a la Argentina de cara a eventuales cambios de gestión que puedan alterar las reglas para las inversiones. En ese marco, remarcó que ya se cumplió la meta comprometida con el FMI de sumar 10.000 millones de dólares de reservas en el primer semestre del año.
Tarifas: «hay que ir a precios de mercado»
El tramo más comentado de la conferencia fue el referido a los aumentos en luz, gas y agua. Ravier explicó que el Gobierno recibió un esquema de tarifas atrasado y que corregirlo implicó medidas impopulares, como duplicar el precio del gas.
Argumentó que la política oficial apunta a que los servicios públicos vuelvan a valores de mercado, al menos para cubrir costos, y que eso empuja a los hogares a buscar formas de ahorro frente a las subas. En ese contexto, mencionó que cada persona debería hacerse cargo de una porción mayor del costo real del servicio, en lugar de sostenerlo vía subsidios a las distribuidoras.
Adorni y la llegada de Santilli
Sobre el caso Adorni, Ravier fue breve: dijo que el exjefe de Gabinete decidió dejar el Gobierno de manera «indeclinable» para enfrentar la causa judicial como ciudadano privado, y evitó opinar sobre los detalles del expediente. No confirmó si habrá una investigación interna por las compras realizadas con tarjetas de empleados de la Casa Rosada.
Respecto a Diego Santilli, el nuevo jefe de Gabinete, destacó su experiencia política y su capacidad para articular con gobernadores y con el Congreso, en lo que definió como una nueva etapa enfocada en avanzar con las reformas estructurales.







