Un informe nacional midió la conectividad rural en Argentina y La Pampa quedó bien parada: figura entre las provincias con mayor acceso a internet en zonas rurales y con una de las diferencias más pequeñas respecto de los centros urbanos.
El trabajo se llama «Radiografía de la conectividad rural en Argentina», lo elaboró la Fundación Tejido Urbano con datos del Censo 2022 e investigaciones del INTA. El dato de contexto es duro: a nivel nacional, apenas el 36,5% de los hogares rurales dispersos tiene internet. La Pampa está bastante por encima de eso.
Los números concretos: la brecha entre hogares urbanos y rurales con conexión domiciliaria es del 14,16% en La Pampa, mientras que en Salta trepa al 42% y en Formosa al 38,87%. En conectividad móvil, la diferencia baja aún más, al 9,30%, uno de los registros más bajos del país junto a Santa Cruz. Las provincias del NOA y el NEA son las que peor salen en la comparación.
El informe también señala algo que suele quedar fuera del debate: la conectividad ya no es un dato técnico sino una condición para que la gente se quede en el campo. Quien no tiene internet de calidad en una zona rural tiene menos chances de estudiar, trabajar, atenderse o hacer un trámite sin viajar horas. El acceso, dice el estudio, incide directamente en la decisión de quedarse o migrar a la ciudad.
Otro hallazgo que aparece en el informe: donde la fibra óptica la instalan cooperativas, la cobertura en hogares rurales llega al 69%, muy por encima del promedio nacional.
Los datos del Censo se complementan con el último informe de Empatel, la empresa estatal pampeana, que registró para 2025 un récord provincial: 91 de cada 100 hogares conectados, frente al 86% del año anterior y ocho puntos por encima de la media nacional. La velocidad de descarga promedio también se duplicó, pasando de 41,72 Mb/s a 81,43 Mb/s. Las conexiones por fibra óptica ya representan el 46,2% del total, y 20 de los 22 departamentos de la provincia mejoraron su velocidad en el último año.







