Setenta y cuatro jefes comunales de La Pampa firmaron un comunicado conjunto en el que alertan por el deterioro acelerado de las rutas nacionales que atraviesan la provincia y rechazan los recortes presupuestarios que frenaron obras de mantenimiento y seguridad vial contempladas en el Presupuesto Nacional 2026.
El documento, que lleva las firmas de intendentes e intendentas de localidades de todo el territorio pampeano, no deja margen para la ambigüedad: las rutas no están en mal estado por descuido local, sino por decisiones tomadas en Buenos Aires.
Más que asfalto
«Las rutas nacionales no son solamente caminos. Son vías esenciales para la vida cotidiana de nuestros pueblos», sostiene el comunicado. Por ellas circula la producción agropecuaria, el transporte de cargas, el comercio y miles de vecinos que se mueven por razones laborales, educativas, sanitarias y familiares.
Los intendentes advierten que el abandono de esos corredores no es un problema abstracto: se traduce en calzadas deterioradas, banquinas sin mantenimiento y riesgos concretos para quienes transitan a diario. En una provincia extensa como La Pampa, donde la distancia entre localidades puede medirse en horas, el estado de una ruta define el acceso a los servicios más básicos.
El punto más crítico del documento apunta a los traslados sanitarios. Las mismas rutas deterioradas son las que usan las ambulancias para las derivaciones médicas de urgencia. El recorte vial, en ese sentido, no es solo un problema de infraestructura: es una amenaza directa a la salud pública.
Transferir o financiar
Los firmantes respaldan las gestiones que lleva adelante el Gobierno provincial ante las autoridades nacionales y valoran especialmente una propuesta concreta: que la Nación transfiera los fondos correspondientes —o directamente la jurisdicción— de los corredores afectados, para que la Provincia pueda intervenir y ejecutar las reparaciones necesarias.
La demanda incluye la reactivación urgente de obras sobre las rutas nacionales 5, 35, 151, 152, 143, 154 y 188, identificadas como los ejes fundamentales para la conectividad, la producción y la integración territorial de La Pampa.
«Defender nuestras rutas es defender la producción, el trabajo, la salud, la seguridad y la conectividad de cada pampeano y pampeana», concluyen.







