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Denuncias de abuso y un negocio millonario: la historia del gurú que popularizó el Bikram Yoga

Bikram Choudhury se adjudicó la creación de una variación de la disciplina. Detrás de su imperio, con una fachada espiritual, ocultó una oscura trama de manipulación.

Entre la década de los 80 y los 90, una nueva modalidad de yoga logró gran popularidad en Estados Unidos, ya que muchas de las personalidades más reconocidas del país lo practicaban. Era el Bikram Yoga, también apodado como “Hot Yoga” por los medios de comunicación, que consiste en realizar una serie de 26 posturas en un salón que está climatizado entre los 40 y 45 grados.

Con el correr de los años, el nombre de Bikram Choudhury, el creador de esta nueva práctica que había emigrado de India en los 70, comenzó a sonar con fuerza en el ámbito de la espiritualidad. Su influencia creció tanto que incluso llegó a vender “los derechos” de este estilo de yoga a sus estudiantes, a quienes entrenaba durante nueve semanas en un hotel de lujo.

Sin embargo, todo cambió en 2013, cuando una de sus seguidoras lo denunció por abuso sexual y describió a la comunidad con detalles que podían ser comparados con los de una secta. Luego de eso, otras víctimas también se animaron a contar el calvario que habían atravesado.

El gurú

Choudhury nació en 1944 en la ciudad de Calcuta, en la India, pero migró a Estados Unidos en 1973. Desde muy chico, practicó hatha yoga, una de las modalidades más populares en Occidente, y se adjudicó la creación de una nueva, el Bikram Yoga.

Después de su llegada a la tierra del “sueño americano”, el gurú dijo haber entrenado a Elvis Presley y haber salvado al expresidente Richard Nixon de una amputación de pierna. Esto lo llevó a posicionarse en un grupo reducido de la alta sociedad, ya que, entre las personalidades más reconocidas que comenzaron a seguirlo, estaba la actriz Shirley MacLaine, al igual que Rachel Welch, y el trompetista Quincy Jones.

El gurú acusado de múltiples abusos es el inventor del Bikram Yoga, una práctica que se realiza en un salón climatizado a 40 grados. (Foto: The Guardian).
El gurú acusado de múltiples abusos es el inventor del Bikram Yoga, una práctica que se realiza en un salón climatizado a 40 grados. (Foto: The Guardian).

Poco a poco, abrió su propio estudio de yoga en Los Ángeles, California, y empezó a dar clases frente a cientos de personas. A medida que ganaba reconocimiento, Choudhury se convirtió en un maestro severo y exigente. En el documental Bikram: Yogi, gurú, depredador de la cineasta Eva Orner, algunos de sus estudiantes contaron que él los insultaba si no lograban las posturas.

A pesar de ello, el Bikram Yoga no dejaba de ganar seguidores y eran cada vez más las personas que se anotaban a las prácticas. George ClooneyRobert Downey Jr.Kim KardashianJennifer AnistonMick JaggerLady Gaga Ashton Kutcher son algunos de los famosos que dijeron públicamente que hacían Hot Yoga, lo cual también cautivó la atención de las personas que ya estaban sumergidas en el mundo de la espiritualidad.

Este fue el puntapié para que Choudhury creara un imperio con una estrategia que lo convirtió en millonario: empezó a dar un seminario exclusivo que estaba orientado a todo aquel que aspirara a ser maestro de Bikram Yoga.

En un principio, el cupo era limitado y costaba 10 mil dólares. Así, un grupo de estudiantes se instaló en un hotel de lujo durante poco más de dos meses, sin posibilidad de salir, para aprender las bases del Hot Yoga. Una vez obtenida la certificación y la autorización de Choudhury, cada graduado podía abrir su propio estudio de yoga.

Choudhury comenzó a dar seminarios para aspirantes a abrir su propio estudio de Bikram Yoga. (Foto: Netflix).
Choudhury comenzó a dar seminarios para aspirantes a abrir su propio estudio de Bikram Yoga. (Foto: Netflix).

Las enseñanzas de Choudhury iban más allá del yoga, ya que con el pasar del tiempo y el crecimiento de su influencia, logró crear todo un sistema de creencias que evitó que sus seguidores lo cuestionaran durante mucho tiempo.

A pesar de que sus alumnos eran conscientes de ciertas situaciones de violencia, no se animaban a contradecirlo, ya que eso significaba quedarse afuera de la comunidad y, en consecuencia, no poder convertirse en un maestro del Bikram Yoga.

Las acusaciones

A partir de 2013, la figura de Choudhury empezó a desmoronarse luego de una serie de denuncias por acoso y agresión sexual. Para enero de 2014, eran al menos cinco las demandas de mujeres que afirmaban haber sido sus víctimas. Las acusaciones no solo incluían acoso, sino también abuso sexual, discriminación, racismo y homofobia.

Una de las figuras que resultaron clave en el proceso judicial fue Minakshi Jafa-Bodden, exdirectora legal de la organización, que declaró haber sido despedida sin justificación por cuestionar el comportamiento del líder. Durante los dos años que trabajó junto a Choudhury, ella aseguró que fue testigo directo de un patrón constante de abusohumillación violencia verbal contra mujeres.

Sin embargo, una de las primeras en denunciar de forma pública al gurú fue la instructora de yoga Sarah Baughn. La joven relató en varias entrevistas televisivas cómo habían sido los abusos, lo que ayudó a fortalecer la difusión mediática del caso.

En 2016, un jurado de Los Ángeles falló a favor de Jafa-Bodden, y se le otorgó una indemnización de más de siete millones de dólares por los daños sufridos, mientras que Baughn y otras cuatro exalumnas también llegaron a un acuerdo económico.

En la investigación también establecieron que nunca entrenó a Elvis ni a Nixon. Incluso, uno de sus compañeros de entrenamiento en India contó en el documental que tampoco era el creador del tipo de yoga que enseñaba.

Sara Baughn fue una de las primeras denunciantes en contra de Bikram Choudhury. (Foto: gentileza Los Angeles Times).
Sara Baughn fue una de las primeras denunciantes en contra de Bikram Choudhury. (Foto: gentileza Los Angeles Times).

Sin embargo, la justicia estadounidense no procesó a Choudhury por las acusaciones, a pesar de que se negara, en varias ocasiones, a comparecer ante la fiscalía.

En mayo de 2016, se fugó a India y retomó sus actividades como instructor junto a la apertura de estudios de yoga. Más tarde, en una entrevista, negó las denuncias de una forma que despertó la polémica: “¿Por qué tendría la necesidad de acosar mujeres? Hay personas que gastan un millón de dólares por una gota de mi esperma”, aseguró.

Un año después, un juez de Los Ángeles ordenó la detención de Bikram por darse a la fuga sin pagar la compensación millonaria de una de las víctimas, pero aún continúa en libertad, ya que no volvió a Estados Unidos.

En la actualidad, el gurú continúa dando seminarios para los aspirantes a maestros de Bikram Yoga. De acuerdo a sus últimas publicaciones en Instagram, el próximo curso iniciará el 27 de abril en un hotel de Tailandia.

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