Cuarenta y ocho autos dejaron de pertenecer a empresas de taxis en Santa Rosa desde la llegada de las aplicaciones de transporte. El dato lo dio Ernesto Forastiero, titular de la Cámara de Propietarios de Taxis, que calificó la situación como crítica: «Ya son 48 los autos que se han dado de baja, que ya no pertenecen más a las empresas de taxis». A eso se suma el corte del suministro de gas para buena parte de la flota, que funciona con ese combustible.
Forastiero cuestionó el criterio del municipio de Santa Rosa frente a otras localidades de la provincia. Señaló que en General Pico, a 120 kilómetros, la intendenta Fernanda Alonso rechazó habilitar Uber y Didi, mientras que en la capital pampeana sí se permitió su funcionamiento. «Dijeron que las iban a empezar a regular a fines del año anterior y todavía estamos esperando», planteó a LA ARENA.
El Concejo Deliberante aprobó un marco regulatorio que obliga a los vehículos de las plataformas a inscribirse y cumplir requisitos municipales, pero según Forastiero esa normativa no se aplica en los hechos. El dirigente insiste desde hace tiempo en que Uber debería estar bloqueado por funcionar, a su juicio, de manera ilegal en la ciudad.
Uno de los cuestionamientos centrales pasa por los seguros: «Esas aplicaciones no tienen seguro de pasajero transportado. Ellos dicen que tienen, pero lo que tendrán seguro del auto, pero no del pasajero. Por eso advertimos que el día que pase algo, ojalá que no, vamos a ver quién se hace cargo», advirtió. Según su lectura, parte de los usuarios que antes elegían Uber y Didi volvió al taxi porque prioriza viajar con un seguro que cubra al pasajero.
También apuntó contra la estructura de precios de las aplicaciones, que a diferencia del taxi no tienen tarifa fija sino que ajustan según la demanda: «Incluso cuando hay mucha demanda, son más caros que nosotros. Porque no tienen una tarifa uniforme sino que cobran de acuerdo a la demanda, y por eso hay gente que se ha vuelto a volcar al taxi».
De fondo, el reclamo de los taxistas apunta a una asimetría regulatoria: los choferes de taxi deben tener carnet profesional, seguros específicos y pasar revisiones vehiculares obligatorias por ley, exigencias que los conductores de las plataformas no enfrentan.







