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Prevención del suicidio: «la salida es colectiva»

En el marco del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, la agrupación «Abrazar la vida» plantó un árbol de la vida en el Parque Oliver. Bajo el lema “Escucharnos es el primer paso para cuidarnos”, la Subsecretaría de Salud Mental y Adicciones del Ministerio de Salud de La Pampa desarrolla durante septiembre una agenda de actividades en distintos puntos de la Provincia.

En el marco del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, el Gobierno de La Pampa acompañó al grupo «Abrazar la vida» en el plantado de un Árbol de la Vida en el Parque Oliver de Santa Rosa, como símbolo de la importancia de la comunidad; de una política de prevención que busca fortalecer la escucha, el acompañamiento y el acceso oportuno a los servicios de Salud. La actividad forma parte de una agenda desarrollada durante todo septiembre por la Subsecretaría de Salud Mental y Adicciones, con propuestas en distintos puntos de la Provincia y la participación de equipos de Salud, equipos interministeriales y actores de la comunidad.


“Escucharnos es el primer paso para cuidarnos” es la lema elegida este año. Según explicó Soledad Gauna, directora de Prevención y Capacitación de la Subsecretaría de Salud Mental y Adicciones, la frase surgió de la voz de los adolescentes y expresa una idea central para el abordaje de la problemática: la prevención no se reduce a acciones individuales, sino que requiere una construcción colectiva.
“Ellos nos enseñan que la salida es colectiva, que no se reduce a acciones individuales, sino colectivas”, señaló el profesional en diálogo con la Agencia Provincial de Noticias. En ese sentido, destacó la importancia de generar espacios para acercarse a las personas preguntarles cómo están, escucharlas y hacerles saber que no están solos/as

Hablar para prevenir
Desde la Subsecretaría remarcaron que hablar sobre suicidio es una herramienta de prevención y que es necesario superar el carácter de tabú que históricamente tuvo esta problemática. “Tenemos que hablar de suicidio, hablar de que esta problemática existe, porque eso ayuda a muchas personas a abrirse al diálogo, a preguntarse, a poder contar qué le está pasando”, sostuvo Gauna.

Estar atentos
«El suicidio es multicasual, por lo que las condiciones de vida de las personas son más que importantes y no se reduce solo a tener lazos sociales, sino que también nos atraviesan las condiciones económicas, sociales culturales. Todas y todos podemos ayudar. La mirada atenta, la escucha, y la información pueden constituir un primer paso para facilitar el acceso a la atención». En La Pampa se encuentran disponibles líneas telefónicas de atención gratuitas y confidenciales durante las 24 horas, a través de los números 132 y 136. También se puede recurrir a las guardias de Salud Mental para solicitar asistencia y orientación.

No se debe juzgar
Gauna también se refirió a las señales que pueden advertirnos que alguna persona esté atravesando alguna situación de angustia y que requiera una escucha atenta. Pueden ser familiares, amigos o personas cercanas. Entre ellas, mencionaron cambios en las rutinas habituales, desmotivación, dificultades para dormir o expresiones y bromas sobre sí mismo que generan preocupación, pérdida de interés por actividades que antes realizaba, etc. El especialista aclaró que estos cambios que pueden aparecer deben ser considerados para poder acercarse, conversar con esa persona conocida o cercana.


Ante estas situaciones, recomendó acercarse a hablar sin juzgar, preguntar qué está pasando y escuchar. “No dejarlo solo ni sola” y acompañarlo a buscar ayuda, son acciones que pueden resultar fundamentales. “¿Qué podemos hacer los dos para que vos estés mejor?”, propuso como una forma posible de iniciar ese acompañamiento. El objetivo, explicó, es que la persona pueda encontrar contención y “calidez humana” en un momento de vulnerabilidad.

Pedir ayuda
“Hay que animarse a pedir ayuda. No es de débiles pedir ayuda”, afirmó. En esa línea, planteó que la vulnerabilidad forma parte de la condición humana y que reconocerla no debe ser entendida como una debilidad. Poder recurrir a otra persona, a los equipos de Salud oa las líneas telefónicas disponibles constituye una herramienta de cuidado.

Acompañar al duelo
Graciela Moreno fue quien impulsó, hace aproximadamente tres años y medio, la creación de una agrupación destinada a reunir a padres, familiares y amigos que atravesaron la pérdida de un ser querido. La iniciativa surgió un año después del fallecimiento de su hijo, a partir de la necesidad de encontrarse con otras personas que hubieran vivido una experiencia similar. “Sentía esa necesidad de encontrarme con otros papás o familiares, amigos, que hubieran pasado por la misma situación, para poder compartir y acompañar este camino que no es fácil”, explicó.


Para Moreno, atravesar un duelo acompañado puede ayudar a encontrar un sentido en medio del dolor y, principalmente, permite comprender que no se trata de una experiencia que se vive en soledad. “Siendo acompañados, se le encuentra un poco más de sentido y uno siente que no es la única persona a la que le pasa esto”, señaló.


La referencia remarcó además que el duelo no tiene un recorrido previsible ni lineal. «Es un camino que tiene idas y vueltas. Un día uno se puede sentir muy bien y al momento siguiente caer en lo más profundo porque no encuentra respuestas», describió.
En ese proceso, demostró fundamental prestar atención a la salud mental y recuperar una forma de escucha más profunda entre las personas. No alcanza, planteó, con preguntar de manera automática cómo está alguien, sino que es necesario detenerse cuando se advierte que una persona puede estar atravesando una situación difícil.


“No el ‘¿cómo estás?’ al pasar, sino que, cuando uno ve a una persona que necesita, darle ese pie para que hable y para que diga lo que siente”, sostuvo. Desde su experiencia, Moreno demostró que escuchar también implica acompañar a la persona para que pueda encontrar herramientas y caminos que le permitan salir de una situación de sufrimiento.
La Agrupación reúne actualmente a unas 12 o 13 familias que forman parte del grupo de comunicación, aunque la participación en las reuniones es variable. Los encuentros se realizan cada quince días y no existe una obligación de asistir. “Si sentís la necesidad, venís”, explicó Moreno. En algunas reuniones participan alrededor de diez personas, mientras que en otras la concurrencia es menor.
La dinámica busca respetar los tiempos y las necesidades de cada integrante. «Por no venir no pasa nada. Siempre estamos con los brazos abiertos y el corazón a la escucha de lo que viene, de lo que está pasando», expresó. Para Moreno, uno de los valores centrales del espacio es precisamente la posibilidad de acercarse sin sentirse obligado y encontrar un ámbito donde poder hablar o simplemente escuchar a otras personas que atravesaron experiencias similares.


El grupo tampoco establece diferencias vinculadas con las creencias o las posiciones personales de quienes participan. “Sin tener en cuenta ni religión, ni ideas políticas, ni nada que se le parezca”, destacó. El objetivo es recibir a cada persona desde su experiencia y tratar de acompañarla para que pueda transitar el momento que atraviesa con el apoyo de otros. Moreno considera que la existencia de estos espacios constituye un paso importante, aunque entiende que todavía queda mucho por hacer. «Ya es una forma de ir cumpliendo objetivos. Por supuesto que hace falta mucho más y esto lo tenemos que transmitir a toda la sociedad», afirmó. En esa tarea, planteó la necesidad de recuperar una mirada comunitaria sobre el sufrimiento y dejar atrás una lógica en la que cada persona se ocupa exclusivamente de sus propios problemas. “Nos hemos acostumbrado a que cada uno cuida su espacio y con eso es suficiente”, cuestionó.


Frente a esa realidad, la propuesta que sostiene desde hace más de tres años y medio busca justamente lo contrario: generar un espacio donde el dolor pueda ser compartido, donde la escucha tenga un lugar central y donde ninguna persona que atraviese un duelo sienta que debe transitarlo completamente sola.

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