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Paraguay: Santiago Peña enfrenta hoy al Senado en el juicio político por el colapso del Ueno Bank

El presidente sigue formalmente en el cargo porque su renuncia no llegó a votarse. Para destituirlo hacen falta 30 de los 45 votos de la Cámara Alta.

El presidente paraguayo, Santiago Peña, comparecerá este viernes ante el Senado para defenderse en el juicio político que la Cámara de Diputados promovió en su contra por mal desempeño de sus funciones. La acusación lo vincula con la caída del banco digital Ueno, cuyo cierre dejó sin acceso a sus ahorros a millones de depositantes. Peña llega al recinto como mandatario en ejercicio. El jueves había anunciado su renuncia, pero el Congreso no llegó a tratarla.

Una renuncia que no se votó

Al mediodía del jueves, mientras los diputados debatían la acusación, Peña publicó un video en X en el que anunció su dimisión. En el mensaje aseguró que nunca buscó traicionar la confianza de quienes lo votaron. El Congreso convocó a una sesión bicameral para aceptar la renuncia, pero los diputados del oficialista Partido Colorado se retiraron del recinto y dejaron sin quórum a la Cámara Baja. Sin votación no se pudo declarar la vacancia ni poner en marcha la sucesión presidencial, por lo que Peña sigue en funciones.

La oposición y los colorados disidentes cuestionaron la retirada de los diputados oficialistas. También reclamaron que se aclare el cronograma parlamentario para evitar que el país quede paralizado institucionalmente.

Cómo sigue el proceso

Frente a ese bloqueo, el presidente del Senado, Basilio Núñez, llamó de urgencia a una sesión extraordinaria y la Cámara Alta se constituyó en tribunal. El senador oficialista Derlis Maidana explicó que el procedimiento tiene dos pasos. El primero, ya cumplido el jueves por la noche, fue reconocer a los diputados como fiscales acusadores. El segundo, previsto para este viernes, es la jura de los senadores que juzgarán al presidente. Núñez confirmó que Peña se presentará durante la jornada.

Por su parte, el titular de Diputados, el oficialista Raúl Latorre, respaldó el avance del juicio y reconoció que no sabía dónde se encontraba el presidente. En X, Peña anticipó que irá al Senado a defenderse con argumentos y pruebas, y dentro del marco constitucional.

Una eventual destitución tendría consecuencias más allá del cargo. Peña perdería la banca de senador vitalicio que la Constitución reserva a los expresidentes y quedaría sin fueros. Eso abriría la puerta a un proceso penal si el fiscal general, Emiliano Rolón Fernández, lo imputa. La Fiscalía ya abrió tres investigaciones por la crisis, que incluyen denuncias contra Peña y otros funcionarios.

Peña es el segundo presidente sometido a juicio político en la historia reciente del país. El antecedente es Fernando Lugo, que gobernó entre 2008 y 2012 y fue destituido por el Congreso.

Qué dice la acusación

Los diputados invocaron el artículo 225 de la Constitución y acusaron a Peña de un mal desempeño grave y sistemático. La diputada opositora Rocío Vallejo, una de las fiscales del juicio, sostuvo que la caída del banco perjudicó a tres millones de paraguayos, cerca de la mitad de la población, y que varios organismos públicos perdieron o perderán sus fondos. También cuestionó al Banco Central del Paraguay (BCP) por haber liquidado a Ueno sin una intervención previa.

El libelo plantea además un conflicto de intereses. Peña tuvo participación en Ueno Holding, el grupo que controla el banco, hasta que vendió sus acciones en marzo de 2025.

Del crecimiento acelerado a la intervención

El BCP intervino Ueno esta semana por problemas de solvencia. Tras ajustar los estados contables del banco, la autoridad monetaria detectó que su índice de solvencia había caído por debajo de la mitad del mínimo exigido. Ocho directivos fueron detenidos. Entre ellos están el presidente de la entidad, Juan Manuel Gustale, y el CEO Federico Miguel Vázquez, que hasta hace poco era socio comercial de Peña.

El banco obtuvo su licencia en 2023 y creció muy rápido. Ofreció reintegros en compras de supermercado, abrió más de 70 sucursales, fue sponsor de la selección nacional de fútbol y le puso su nombre a varios estadios. Hasta septiembre, dos de cada tres paraguayos tenían cuenta en Ueno. Además, el banco guardaba unos 850 millones de dólares de fondos públicos, de los cuales cerca de 380 millones pertenecían al Instituto de Previsión Social, la caja estatal de jubilaciones y salud.

Durante la gestión de Peña, el Estado depositó fondos en Ueno. El presidente además designó al frente del Banco Central, el organismo que debía controlar al banco, a Carlos Carvallo, que había presidido la entidad antecesora de Ueno. Según publicó el diario ABC Color, en junio los inspectores del BCP detectaron que Ueno había prestado grandes sumas a empresas vinculadas a sus dueños, por encima de los límites legales y sin garantías suficientes. Peña minimizó esas alertas varias veces. El mes pasado las atribuyó a una campaña para asustar a la población.

El Partido Colorado le soltó la mano

La crisis puso en contra de Peña a su propio partido. Hasta hace poco, el execonomista del FMI contaba con el respaldo de los dirigentes más poderosos del país. Ahora, incluso su mentor político, el expresidente Horacio Cartes (2013-2018), apoyó el juicio político. Cartes afirmó que el partido no avalaría el “saqueo” de fondos públicos y privados.

Bronca en la calle

Frente al Congreso, cientos de ahorristas y manifestantes siguieron el juicio en una vigilia pacífica. En los días anteriores, las protestas espontáneas en Asunción terminaron con choques con la policía y al menos un herido. Frente al Ministerio de Trabajo, empleados jóvenes del banco, todavía con el uniforme de Ueno, quemaron sus tarjetas de crédito y reclamaron indemnizaciones y sueldos adeudados. Según esa cartera, la caída del banco y sus empresas vinculadas afecta cerca de 7.000 puestos de trabajo directos e indirectos.

Entre los manifestantes, Adolfo Villalba pidió que avance la destitución y que Peña pierda sus fueros. Luis Pineda acusó al presidente y al Partido Colorado de haberse quedado con los ahorros de la gente. Belarmino Balbuena sostuvo que los más perjudicados son los trabajadores que habían guardado allí lo poco que ahorraron en años.

Para muchos paraguayos, la caída de Ueno no se explica solo por una mala gestión: la ven como un caso de corrupción estatal. En el último índice de percepción de corrupción de Transparencia Internacional, Venezuela es el único país sudamericano peor ubicado que Paraguay.

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