Un hombre oriundo de Fiambalá, Tucumán, apareció muerto este martes en Santa Rosa. Se trata de un enfermero que trabajó en el hospital de Uriburu y fue trasladado a la capital provincial después de que dos familias lo denunciaran ante la policía por presuntos abusos contra un niño y una niña.
Las denuncias se presentaron en febrero y abrieron una causa judicial que seguía en curso al momento de su muerte. Según reconstruyó el portal La 5 Noticias, en uno de los episodios el menor había ido a la vivienda del enfermero —su familia mantenía un vínculo reciente con él desde su llegada a la localidad— y allí se habrían producido los tocamientos que llevaron a los padres a radicar la denuncia.
Es el tercer caso en la provincia en que un hombre acusado de abuso sexual es encontrado muerto. El 12 de junio había aparecido un cuerpo en un campo cercano a la ruta provincial 13, en General Acha, tras un rastrillaje que comenzó cuando la policía halló el auto del hombre estacionado sobre la ruta: llevaba 48 horas desaparecido, luego de enterarse de que había una denuncia en su contra por abuso intrafamiliar.
Días después, un grupo de cazadores encontró sin vida a Jorge Darío Salinas, vecino de 55 años y trabajador del Hospital Gobernador Centeno, buscado desde el 18 de junio, cuando salió a hacer su caminata habitual y no volvió. Salinas estaba acusado de abusar de una persona en el propio hospital donde trabajaba, y la víctima lo había reconocido.







