Estudiantes, docentes e investigadores se concentraron frente a la casa de estudios pampeana para pedir por el financiamiento del sistema científico y las condiciones laborales de quienes trabajan en la educación superior.
Frente a la Universidad Nacional de La Pampa, la comunidad educativa realizó una convocatoria con banderas para reclamar por la ciencia y la tecnología y por la universidad pública. La protesta buscó poner en agenda el financiamiento y las condiciones de trabajo de quienes sostienen la educación superior.
Bajo la consigna «Ponete la camiseta», buena parte de los presentes en las escalinatas de la UNLPam llegó con la camiseta de la Selección argentina. La columna recorrió la avenida San Martín, siguió por Avellaneda hasta Quintana y volvió por la calle Gil hasta las escalinatas, donde el encuentro cerró con una foto grupal.
«Cayó un 50% el presupuesto de ciencia»
El historiador e investigador Alejandro Rabinovich dijo a LA ARENA que «en los últimos dos años, cayó un 50 % el presupuesto de ciencia en Argentina.» Contó que se desarmó la principal agencia de financiamiento de investigación del país y que más de 300 becarios postdoctorales se quedarán sin trabajo. Habló de una «nueva fuga de cerebros» y sostuvo que la ciencia «nos lleva a todos adelante o a todos para abajo.»
Para Rabinovich, el reclamo excede lo salarial. Comparó la situación actual con la de los años noventa y afirmó que «hoy en día, sin ciencia, Argentina no dura cinco minutos como país soberano.» Cuestionó que, mientras otros países destinan entre el 2 y el 4 por ciento del PBI a ciencia, en Argentina se desmantela el sistema científico, algo que calificó como un suicidio nacional.
Sobre las razones del Gobierno nacional, señaló dos: desconocimiento profundo de la función de la ciencia y una mirada extractivista sobre el país. «La ciencia es soberanía, la ciencia es crítica, la ciencia es información fehaciente», planteó.
También se refirió a los salarios del sector: con las remuneraciones actuales, dijo, es difícil retener talento. Según Rabinovich, los mejores investigadores optan por la docencia secundaria o emigran, porque «nunca los van a dejar ir» del sistema si intentan hacerlo por otra vía.
«Destruir es fácil; construir lleva tiempo»
La medida fue encabezada por Leandro Socolovsky, director del Instituto de Ciencias de la Tierra y Ambientales de La Pampa (Incitap) y doctor en Física, quien sostuvo que «destruir es muy fácil, construir es lo que lleva tiempo.»
Socolovsky remarcó que la educación pública y universitaria hizo de Argentina un país distinto en la región. Reconoció que hubo «un crecimiento sostenido de la actividad científica», aunque también «hachazos y golpes muy grandes» a lo largo del tiempo.
Planteó que un país necesita transformar su producción en lugar de limitarse a vender materia prima, y cuestionó que «un funcionario firme o deje de firmar, y con esto corta de un hachazo generaciones.» Cerró con una definición: «el pueblo tiene derecho a la ciencia y a la educación.»
«Que se cumpla la ley»
El rector de la UNLPam, Francisco Marull, resumió el reclamo: «Que se cumpla la ley.» Señaló que respetar la ley es una condición básica de la vida democrática, y cuestionó que el Gobierno nacional busque naturalizar su incumplimiento.
La decana de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, Laura Wisner, sostuvo que desde 2023 el financiamiento en ciencia y técnica «ha mermado». Indicó que la Ley de Financiamiento Universitario no se cumple en su totalidad y que los aumentos salariales quedan lejos de equiparar los valores de diciembre de 2023.
Wisner alertó por la caída de cargos docentes debido a los bajos salarios, con docentes que migran al secundario, y dijo que el escenario actual no resulta atractivo para quienes quieren dedicarse a la investigación, «con este avasallamiento y desprestigio del Gobierno nacional.» Cuestionó el desprestigio hacia la universidad «pública, gratuita, laica y de calidad.»







