El gobierno nacional distribuyó $374.300 millones en Aportes del Tesoro Nacional desde diciembre de 2023, pero el reparto revela una lógica clara: la plata fue para los aliados. La Pampa no recibió nada.
Un relevamiento basado en datos oficiales del Ministerio del Interior —a cargo de Diego Santilli— muestra que ocho de las 24 jurisdicciones del país quedaron completamente afuera del esquema de asistencia desde que asumió La Libertad Avanza. Junto a La Pampa, tampoco recibieron transferencias la Ciudad de Buenos Aires, San Luis, Córdoba, Formosa, La Rioja, Santiago del Estero y Tierra del Fuego.
En el otro extremo, las provincias más beneficiadas son las que aportaron votos clave en el Congreso: Misiones y Tucumán encabezan el ranking con $41.500 millones cada una, seguidas por Salta ($36.000 millones), Entre Ríos ($35.800 millones) y Neuquén ($30.000 millones).
Este año, la mayor actividad se concentró entre marzo y abril. Entre enero y principios de junio se giraron $121.000 millones a 13 provincias. El único gobernador peronista que apareció en esa lista fue el catamarqueño Raúl Jalil.
La brecha entre lo que el fondo recauda y lo que distribuye es llamativa: entre enero y mayo ingresaron $469.681 millones al ATN, de los cuales Nación solo repartió el 25%. El saldo acumulado sin distribuir trepa a $1,9 billones.
Ese nivel de retención es posible desde que Milei vetó la ley que obligaba a distribuir los fondos de manera automática, usando los índices de la coparticipación federal. El argumento oficial fue el equilibrio fiscal. El resultado práctico: el Ejecutivo decide solo a qué provincias asiste y a cuáles no.







