Pampetrol suscribió ayer los acuerdos de Unión Transitoria (UT) para construir, poner en funcionamiento y operar los parques Pico II y Pico III. Las obras sumarán 30 MW a los 15 MW de Pico I, que ya superó el 60% de ejecución. Con un total de 45 MW, se trata del proyecto de energía renovable más grande de la provincia, destinado a abastecer al Polo de Abastecimiento Energético y Desarrollo Productivo de General Pico.
La firma se realizó en las oficinas de Pampetrol, surgió de la Licitación Pública Nº 1/26 y estuvo encabezada por la presidenta de la empresa estatal, María Roveda, junto a integrantes del Directorio. Asistieron también el secretario de Energía y Minería, Matías Toso; la subsecretaria de Energías Renovables, Georgina Doroni; el director de ICOMEX, Sebastián Lastiri, y representantes de las firmas adjudicatarias: Cimepro SA, Martínez y De la Fuente SA, Megatrans SA, Vial A SA y TPS Constructora SA.
Desde el Gobierno provincial señalaron que el proyecto fotovoltaico es un paso clave en el camino hacia la transición y la soberanía energética de La Pampa, con impacto en la industrialización, la generación de empleo y la formación de trabajadores locales en habilidades vinculadas a las energías limpias. Las dos nuevas etapas implicarán una inversión privada superior a los 24 millones de dólares, que se sumará a los fondos ya destinados a la primera fase del parque.
Cómo se definió la adjudicación
Los 30 MW se adjudicaron luego de una evaluación detallada y con dictamen unánime de la Comisión de Preadjudicación. El punto decisivo fue el mecanismo de igualación de condiciones económicas que contemplaban los pliegos.
A través de esa herramienta, Cimepro SA, Martínez y De la Fuente SA y Megatrans SA pudieron igualar la propuesta original presentada por Vial A y TPS Constructora en tres variables centrales: el precio de la energía, la participación en las utilidades y el aporte de Pampetrol. Así, ambos parques podrán ejecutarse bajo el mismo modelo de asociación público-privada.
En el acto se remarcó la dimensión de la obra, sin antecedentes en el territorio pampeano. Roveda puso el foco en la transparencia del proceso: “El Gobierno provincial y Pampetrol demuestran que, con licitaciones transparentes y reglas claras, es posible atraer diversas inversiones privadas para profundizar la transición energética. La confianza del sector privado en nuestras instituciones es el motor para expandir las oportunidades en nuestra provincia, transformando los recursos propios en un activo para el desarrollo productivo”.
En nombre de Cimepro SA, Leandro Rodríguez valoró la decisión de volver a invertir en La Pampa y destacó la seguridad jurídica de la provincia y la administración de sus fondos públicos e instituciones. “La provincia permite renovar esta apuesta no solo por factores económicos o de desarrollo, sino por un modelo de negocio basado en valores compartidos: humanos, sociales y de integración”, afirmó. También resaltó la creación de empleo y la importancia de contar con un marco institucional sólido para proyectos de largo plazo y de gran escala como los parques solares.
Por su parte, el presidente de TPS Constructora SA, Antonio Pécora, se refirió a la gestión del gobernador Sergio Ziliotto y a la condición de provincia sin deuda: “Desde el primer día nos encontramos con una provincia ordenada históricamente, con equilibrio fiscal y una administración eficiente; pocas veces hemos visto tal nivel de calidad técnica, profesionalismo y excelencia administrativa, algo que quedó en evidencia desde el primer paso con el llamado a licitación por parte de Pampetrol”.
Qué aportarán los 45 MW
Una vez en funcionamiento, los parques volcarán 45 MW de energía limpia al sistema eléctrico. Esa potencia beneficiará de manera directa al futuro Parque de Actividades Económicas y mejorará el suministro en toda la región norte de la provincia. Además, los pliegos establecen que al menos el 70% de los proveedores y trabajadores deben ser locales.
Según destacaron desde el Ejecutivo, el proyecto confirma que la articulación entre el Estado y la inversión privada permite impulsar un desarrollo productivo e industrial moderno, sostenible y equitativo, y posiciona a La Pampa como un destino atractivo para el capital privado por su seguridad jurídica, su equilibrio fiscal y sus reglas claras.







