El intendente pidió intervenciones profundas ante el avance del deterioro vial, ligado al aumento del tránsito por Vaca Muerta, y evitó pronunciarse sobre su candidatura para 2027.
El intendente de General Acha, Abel Sabarots, planteó su preocupación por el estado de las rutas nacionales y provinciales que atraviesan La Pampa y lo vinculó directamente con el crecimiento del tránsito asociado a la actividad de Vaca Muerta. Lo hizo en declaraciones tras una reunión en Casa de Gobierno, donde también fue consultado por sus planes electorales de cara a 2027 y evitó dar definiciones.
«Todos los vecinos y vecinas transitan la Ruta 152, la Ruta 35 y también la Ruta del Desierto. Todo lo que implica transitar hacia el sur, y la actividad económica de Vaca Muerta, hacen que esto sea un signo de preocupación, más aún por los últimos acontecimientos y por lo que sabemos que es la subejecución del presupuesto para las rutas nacionales», señaló el jefe comunal.
La Pampa tiene unos 600 kilómetros de rutas nacionales. Según Sabarots, el problema se agrava por dos factores que se combinan: más camiones circulando y, desde hace poco, permiso para que transporten más peso. «Con el desarrollo productivo de Vaca Muerta, el incremento del tránsito y ahora el permiso para aumentar el volumen de peso de los camiones, es un tema que genera cada vez más preocupación. El deterioro se agudiza todos los días un poquito más», sostuvo.
El diagnóstico se extiende a la red provincial, que absorbe parte de ese tránsito sin estar preparada para soportarlo. «Ya empieza a ser un tema de agenda, no solamente de la provincia, sino también de los municipios, porque con esas rutas nos conectamos con otras localidades, con la parte productiva, con el turismo y también con la seguridad vial de todas las personas que transitan por una vía de este tipo», afirmó.
Uno de los datos más elocuentes tiene que ver con los controles de peso: General Acha cuenta con una base de Vialidad Nacional, pero de las seis balanzas disponibles solo funciona una. «Eso también perjudica el estado y el control del estado de las rutas», indicó Sabarots.
El intendente reconoció que hay trabajos de bacheo en marcha —él mismo vio reparaciones esa misma mañana— pero insistió en que no alcanzan. «Convengamos que yo vine hoy a la mañana y estaban hechos, pero no alcanza solamente con eso», planteó, y pidió ir más allá del parche: «Ya es necesario, en algunos tramos, una reparación o una remoción del asfalto viejo y ponerlo en condiciones».
La incógnita de 2027
Consultado por el escenario electoral del año próximo, Sabarots evitó cualquier definición y ubicó el tema fuera de su agenda inmediata. «No, yo creo que todavía no empezamos. Uno está muy abocado a lo que es la gestión local. Tiene una profusa agenda. Esta agenda también nueva, si se quiere, nos lleva a preocuparnos día a día de la gestión», respondió, y remarcó que esas decisiones pasan por otros ámbitos partidarios: «Hay órganos partidarios y representantes de los órganos partidarios que se van a encargar de ese tipo de gestiones. Ahora, por ahora, no es momento para hablar».
Sobre si piensa en otro mandato, admitió que todavía no lo resolvió. «Yo estoy evaluando, estoy mitad y mitad. Las ganas las tengo, disfruto este lugar, pero también es cierto que ocho años en la gestión te insumen mucho de tu vida personal y laboral», explicó. También mencionó una variable personal que pesa en esa decisión: tiene un estudio jurídico propio y deberá contemplarlo antes de resolver su futuro. «Yo tengo estudio jurídico y tengo que evaluarlo en el debido momento. Todavía no es momento», afirmó.
Por último, descartó que existan reuniones políticas orientadas puntualmente a discutir candidaturas. «Las reuniones permanentes y diarias son de gestión, pero todavía no se debaten estos temas. Se debate la gestión del día a día», cerró.







