Estudios de opinión realizados durante los meses de abril y mayo revelan una caída sostenida en la imagen del Gobierno nacional en todo el país. Los problemas económicos comienzan a tomar la agenda y aumenta la tensión social. Siete de cada diez personas no votarían a Javier Milei para un segundo mandato. En La Pampa también parece agotarse la paciencia con el experimento libertario.
Se complica la relección: Milei perdió casi la mitad de sus votantes
Una encuesta nacional de la consultora Sentimientos Públicos, titulada “El quiebre de la promesa libertaria”, revela datos alarmantes para el Gobierno nacional que coinciden con mediciones realizadas en La Pampa y en otros lugares del país. Un 73% de las personas encuestadas señaló que no votaría a Javier Milei para un segundo mandato, mientras que apenas un 26,5% sostiene que volvería a acompañarlo.
La pérdida de apoyo se observa con fuerza incluso en el electorado que alguna vez lo acompañó. El estudio sostiene que Milei perdió el 48% de sus votantes originales y que la mitad de quienes eligieron a Patricia Bullrich en la primera vuelta de 2023 hoy no lo votarían.
En la misma línea, una encuesta realizada por la consultora Opina Argentina muestra un fuerte deterioro en la valoración del Gobierno nacional, incluso en la propia base electoral: el 51% de las personas encuestadas calificó con “1” a la gestión de Milei, mientras que un 29% de quienes lo votaron en 2023 le asignó notas de entre 1 y 4.
Asimismo, una encuesta del Equipo MIDE, citada por Carlos Pagni en el programa Odisea Argentina de La Nación Más, profundiza esa tendencia. Ante la pregunta sobre hacia dónde va el país desde la asunción de Milei, el 34% consideró que Argentina va en la dirección correcta, mientras que el 58% sostuvo que va en la equivocada.
Uno de los datos más relevantes de este estudio es que el mayor nivel de desacuerdo aparece en la clase media. Además, el 32% de quienes votaron a Patricia Bullrich en la primera vuelta considera hoy que el país va en la dirección equivocada.
Por su parte, una última medición de Latam Pulse Argentina elaborado en conjunto con la consultora brasileña AtlasIntel y la Agencia Bloomberg, publicada por Diario Perfil, confirma el deterioro sostenido en la percepción pública del gobierno de Javier Milei. El informe, relevado entre el 24 y el 28 de abril muestra que apenas el 35,5% de los argentinos aprueba la gestión presidencial, mientras que el 63% la desaprueba, consolidando una tendencia descendente que se arrastra desde fines de 2025, cuando el respaldo se ubicaba en torno al 44%.
Tensión social: se agota la paciencia
Otro estudio de alcance nacional que encendió alarmas en la Casa Rosada es el de la consultora Giacobbe. El relevamiento expone un escenario de fuerte tensión social vinculado a la situación económica. Ante la consulta sobre “cuánto tiempo podrían resistir el actual contexto económico”, el 41,9% respondió que “no puede resistir nada”. Un dato cruel, además de alarmante.
En paralelo, un informe de Zentrix Consultora, coincidente con los números registrados en La Pampa y otras provincias, revela que el 64,6% considera negativa la situación económica del país y apenas un 19,9% la evalúa de forma positiva.
“El dato confirma que el ajuste dejó de ser una discusión abstracta sobre variables macroeconómicas para convertirse en una experiencia cotidiana de privación, donde una parte importante de la sociedad ya no está recortando excedentes, sino aspectos centrales de su vida diaria”, aseguraron.
“Sobre esa base material se monta buena parte del desgaste político que hoy exhibe la gestión de Javier Milei. Cuando el 86,6% siente que su salario no le gana a la inflación y el 60,4% afirma que sus ingresos le alcanzan sólo hasta el día 20 del mes, la tolerancia social frente al ajuste empieza a depender cada vez más de la credibilidad del Gobierno”, agregaron en un comunicado.
Asimismo afirmaron que en abril, la imagen de Milei profundizó su deterioro y entró en una fase más delicada: la positiva cayó al 35,2%, la negativa trepó al 59,3% y el diferencial se volvió claramente adverso, con 24 puntos en contra.
Ecos del rechazo al gobierno libertario en territorio pampeano
Un relevamiento provincial realizado durante el mes de abril por la encuestadora Hugo Haime y Asociados, registró un marcado crecimiento de la desaprobación al Gobierno de Javier Milei. Coincidente con otras encuestas nacionales, los problemas económicos aparecen como “la principal preocupación” de los pampeanos. En relación a otra medición de octubre, creció la inquietud por la desocupación, alcanzando niveles similares a los registrados durante la pandemia de covid-19.
En lo cotidiano se repite la preeminencia de lo económico. Lo que más preocupa siguen siendo los “Bajos salarios” (46%, con un crecimiento de 5 puntos respecto a octubre), mientras que la “Inflación” (28%) aumenta 12 puntos y ocupa el segundo lugar, seguido de cerca por la “Desocupación” (24%).
El 66% de los consultados señaló tener dificultades para sostener la economía familiar: un 20% aseguró no poder cubrir los gastos mínimos y un 46% afirmó que solo logra llegar a fin de mes. En contraposición, un 26% indicó que puede cubrir sus gastos y disponer de algo más, mientras que apenas un 8% afirmó que logra ahorrar. Esto también se repite en otras encuestas nacionales en las que se destaca la pérdida del poder adquisitivo como una de las principales problemáticas.
Otro dato relevante en materia económica es el deterioro en la confianza sobre el control de la inflación, uno de los principales activos discursivos de Javier Milei. Actualmente en La Pampa, un 41% considera que el Gobierno podrá resolver ese problema, mientras que un 51% cree que no podrá hacerlo. Los valores se invierten respecto de la medición realizada un año y medio atrás, cuando el 50% sostenía que el Gobierno podría controlar la inflación y un 41% opinaba lo contrario.
En contraposición, el estudio destaca como dato relevante el respaldo a Sergio Ziliotto y al rumbo de gestión, a pesar del contexto de ajuste. Con un 66 % de imagen positiva, el gobernador pampeano se mantiene en niveles históricos de aprobación. En paralelo, las políticas provinciales recibieron un importante respaldo por parte de las personas encuestadas. Además, la defensa de los intereses provinciales fue valorada positivamente por un 64 % de la población consultada. En relación con esto, el 79 % de los entrevistados considera que el Gobierno nacional no transfiere adecuadamente a la provincia los fondos que le corresponden.
Deseos de cambio, enojo y desilusión
El malestar económico comienza a generar un clima de rechazo hacia el experimento anarco capitalista en La Pampa. Consultados por los sentimientos que genera el Gobierno nacional, un 64% de las personas entrevistadas manifestó emociones negativas y solo un 34% positivas. Predominan el enojo (23%), la incertidumbre (21%) y la desilusión (20%).
En cuanto a la aprobación, la gestión presidencial cayó tres puntos y alcanzó nuevamente su piso histórico: un 40% aprueba la gestión nacional mientras que un 55% la desaprueba. Ante la consulta sobre el modelo económico que lleva adelante el Gobierno nacional, un 64% consideró que debería ser modificado. Estos datos negativos aparecen en medio de la confirmación de Ravier como potencial candidato a gobernador por La Libertad Avanza.
Declive pronunciado y de alcance federal
Aunque estos datos revelan el clima político y social actual, tampoco pueden leerse como definitivos o taxativos. Por el contrario, la realidad política permanece siempre sujeta a cambios, marchas y contramarchas. Sin embargo, la federalización del desgaste producto del impacto del ajuste económico comienza a encender señales de alarma para el Gobierno nacional.
Por otra parte, no sólo importa la magnitud de la brecha, sino también la velocidad del cambio: hace apenas dos meses la imagen presidencial se movía en una zona de virtual empate y hoy aparece claramente desplazada hacia terreno negativo. La rapidez de ese corrimiento sugiere que el hartazgo empieza a ocupar un lugar central en el ánimo social y que la figura presidencial comienza a absorber esa negatividad de forma pronunciada.







