El intento de atentado terrorista contra un vuelo de Flydubai que volaba el miércoles a Israel plantea nuevos desafíos para el gobierno de Benjamin Netanyahu. Más allá de la estricta seguridad aérea civil israelí, el incidente trae a la memoria los secuestros de aviones que conmocionaron al país en los años 70, a menos de un mes de las elecciones legislativas del 27 de octubre.
El problema es claro. Israel cuenta con una seguridad extrema en sus aeropuertos, que incluyen agentes armados a bordo de sus vuelos internacionales y sistemas antimisiles en su aerolínea de bandera El Al. Pero no puede controlar del mismo modo la salida de los vuelos internacionales que llegan desde un país extranjero. Tampoco a sus pilotos.
“No es ningún secreto que los vuelos son un fin atractivo para países enemigos y grupos terroristas. Si el avión es secuestrado y obligado a aterrizar en territorio hostil, los secuestradores tienen a decenas e incluso cientos de pasajeros israelíes como moneda de cambio. Y si los secuestradores estrellan el avión, podrían estar matando a más civiles israelíes que una docena de atentados suicidas o ataques con cohetes exitosos”, advirtió el diario Times of Israel.
Israel estuvo el miércoles al borde de vivir uno de los días más trágicos desde los brutales ataques de Hamas el 7 de octubre de 2023. De hecho, el país se preparó “para una serie de escenarios catastróficos: desde un accidente en territorio israelí o en un país vecino, hasta la necesidad de derribar el avión para evitar un ´doble desastre´, o su secuestro con fines de negociación», escribió el influyente portal Ynet.
Cómo son las medidas de seguridad aeroportuarias
Los agentes israelíes saben que perpetrar un atentado terrorista en uno de sus aeropuertos o en alguno de los vuelos de sus líneas aéreas es virtualmente imposible. La seguridad es total.
Las medidas incluyen:
- Interrogatorios a los pasajeros y control de equipajes. Agentes entrenados buscan indentificar eventuales sospechosos y revisan cada objeto o valija con sistemas de última generación.
- Seguridad a bordo. Las aerolíneas israelíes cuentan con agentes armados a bordo de todos sus vuelos internacionales.
- Defensa en el aire. Sistemas antimisiles están instalados en los vuelos internacionales de El Al.
- Puertas selladas. Las cabinas de mando son a prueba de balas. Deben permanecer cerradas con llave durante todo el vuelo. Incluso, hay un sistema de doble puerta. Siempre una de ellas estará bloqueada cuando el piloto o su copiloto salgan al baño.
Pero poco puede hacer para controlar lo que pasa en un aeropuerto de otro país y mucho menos en una aerolínea foránea que traslada a pasajeros israelíes, como el caso del vuelo de Flydubai. La mirada ahora se dirige además a los pilotos de las líneas aéreas extranjeras.
“Puede ser que a partir de ahora Israel exija nuevos controles cruzados de los pilotos que vuelan a su pais. Puede ser una posibilidad o que esto implique aumentar el alerta”, dijo al medio el analista Said Chaya, director del Núcleo de Estudios de Medio Oriente (NEMO) de la Universidad Austral.
Lo que sucedió en el vuelo de Flydubai abre una nueva página en la historia de los atentados en el aire. No se trató de un secuestro por parte de “terroristas” camuflados de pasajeros, a los que les resultaría hoy extremadamente difícil ingresar a la cabina de cualquier avión durante el vuelo o siquiera abordar con algún arma u objeto contundente.
¿Quién es el sospechoso y cómo hizo para llevar un cuchillo a la cabina del avión?
Esta vez, el sospechoso es el copiloto del vuelo que habría apuñalado al piloto en un intento de apoderarse del avión. Finalmente logró ser reducido por pasajeros, según la versión israelí. Una fuente no identificada citada por Ynet reveló que el sospechoso “planeaba estrellarse en Israel y buscaba un símbolo” para cumplir su objetivo.
La gran pregunta es cómo el copiloto logró tener un cuchillo (o un hacha según otras versiones) a bordo del avión. Este interrogante solo hace crecer los desafíos que afrontará ahora Israel a menos de un mes de las cruciales elecciones del 27 de octubre que representan un verdadero plebiscito para Netanyahu.
“Me focalizaria en ver quiénes son las personas que han estado atrás de este incidente y cuáles son las medidas que va a tomar Israel al respecto, mucho más en un escenario donde al parecer el primer ministro Netanyahu está en paridad técnica frente a sus rivales en la elección del mes que viene”, afirmó Chaya.
El copiloto de nacionalidad omaní está ahora está bajo investigación del Mossad, la inteligencia israelí, y de los servicios de inteligencia de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI).
El piloto Smit Machchhar, de nacionalidad india y que habría logrado abrir la puerta tras ser acuchillado, dijo al Canal 16 de Israel que su colega se sumó a Flydubai hace ocho meses.
“Rezaba en exceso durante todo el día y se negaba a estrechar la mano de las mujeres”, declaró.
Según Ynet, “una de las posibilidades que se barajan es que el copiloto omaní haya sido activado por Irán, aunque por el momento no existen pruebas de ello”.
“Los investigadores buscarán perfilar al copiloto y entender sus motivaciones. No queda claro (…) si tiene un historial conflictivo, si expresó simpatía por grupos terroristas o si tiene algún tipo de relación con la Guardia Revolucionaria de Irán”, dijo al medio el analista Federico Gaón, especializado en temas de Medio Oriente.
Además, afirmó: “La única certeza hasta ahora es que se trató de un atentado terrorista, posiblemente de estilo lobo solitario”.
Para Chaya, la clave está ahora en conocer la información de inteligencia que manejó Netanyahu en los últimos días cuando alertó sobre ataques contra Israel antes de las elecciones.
“Por supuesto que nadie duda de la veracidad y de la catástrofe que esto significa, sino cuál es la información que tiene el gobierno de Israel con respecto a un ataque de este tipo. Ya pasó con Gaza (previo a los ataques de Hamas del 7 de octubre), donde al parecer había varias agencias que le habían informado de antemano qué es lo que podía llegar a suceder”, afirmó. El premier siempre ha negado esta versión.
El episodio de este miércoles trajo además a la memoria los secuestros de aviones israelíes que sacudieron al país en los años 70.
El más recordado fue el desvío de un vuelo de Air France el 4 de julio de 1976, colmado de pasajeros israelíes y obligado a aterrizar en Entebbe, Uganda. Ua semana después, comandos israelíes rescataron a 102 de los 106 rehenes. El jefe del operativo, Yoni Netanyahu, murió en la acción. Su hermano menor es hoy primer ministro de Israel.







