El consumo masivo volvió a retroceder en marzo y registró una caída interanual del 5,1%, en lo que se convirtió en el peor descenso de los últimos 15 meses. El dato surge de un informe de la consultora Scentia y confirma la tendencia negativa que atraviesa el inicio de 2026.
Se trata del tercer mes consecutivo en baja, con un primer trimestre que cerró con números en rojo y un retroceso acumulado que refleja el impacto de la pérdida de poder adquisitivo en los hogares.
La caída fue generalizada en los principales canales de venta, especialmente en aquellos vinculados al consumo cotidiano. Los supermercados mostraron una baja del 7% interanual, los autoservicios independientes retrocedieron 5,1% y los mayoristas registraron la contracción más fuerte, con un 8,8%.
También se registraron descensos en kioscos y comercios tradicionales, lo que evidencia una reducción del gasto en productos de uso diario. En contraste, el comercio electrónico volvió a crecer —más de 30% interanual—, aunque su expansión todavía no alcanza para compensar la caída en los formatos físicos.
El análisis por rubros mostró que la mayoría de las categorías también se mantuvieron en terreno negativo. Se destacaron bajas en limpieza del hogar, productos perecederos, alimentos para desayuno y merienda, e higiene personal, entre otros. Solo algunos segmentos puntuales lograron sostener o mejorar sus ventas.
El escenario consolida un consumo retraído, con compras más cuidadosas y una dinámica desigual entre sectores, en un contexto económico que sigue condicionando las decisiones de gasto de las familias.







