Se ha observado que un grupo de delfines de flancos blancos del Pacífico, frente a la costa de Columbia Británica, suele cooperar con orcas, un enemigo tradicional que se ha hecho más conocido por atacar tiburones blancos que por interactuar amistosamente.
Los científicos dicen que han documentado a los delfines y a una población local de orcas conocidas como orcas residentes del norte trabajando juntas para cazar el alimento básico de las orcas: el salmón. Aunque otros grupos de orcas se alimentan de delfines, no es el caso de las residentes del norte. De todas maneras, es la primera vez que se documenta este tipo de comportamiento cooperativo entre los dos mamíferos marinos, informaron los investigadores.
“Verlas sumergirse y cazar sincronizadas con los delfines cambia completamente nuestra comprensión de lo que significan esos encuentros”, dijo Sarah Fortune, presidenta de conservación de grandes ballenas en la Federación Canadiense de Vida Silvestre y profesora asistente en el departamento de oceanografía de la Universidad de Dalhousie. Fortune fue la autora principal del estudio que se publicó el jueves en la revista Scientific Reports.
Para presenciar la interacción entre delfines y orcas, los investigadores registraron imágenes de drones y videos submarinos colocando etiquetas de succión en las orcas que estaban equipadas con cámaras e hidrófonos
Sus grabaciones mostraron que las orcas se acercaban a los delfines y los seguían a nivel de superficie. Las imágenes submarinas revelaron que las orcas también seguían a los delfines en sus inmersiones de hasta 60 metros, donde las orcas podían alimentarse de salmones chinook.
Aunque los niveles de luz son bajos a esas profundidades, Fortune dijo que las cámaras captaron a las orcas atrapando salmones, con nubes de sangre saliendo de sus bocas, y los hidrófonos registraron el crujido de una de esas capturas.
Los investigadores filmaron a los delfines y las orcas en la superficie y bajo el agua utilizando drones y transmisores equipados con cámaras. UBC (A. Trites), Dalhousie (S. Fortune), Instituto Hakai (K. Holmes), Instituto Leibniz (X. Cheng).
Para entender mejor lo que estaba sucediendo, los investigadores también escucharon los clics de ecolocalización hechos por delfines y orcas, los cuales permiten a los animales navegar y percibir su entorno escuchando los ecos de los sonidos que emiten. “Podemos observar las características de estos clics para inferir si una orca está persiguiendo activamente una presa como un pez y también si consiguió atrapar al pez”, dijo Fortune.
Los investigadores registraron 258 casos de interacción entre delfines y orcas entre el 15 y el 30 de agosto de 2020.
Descubrieron que todas las orcas que interactuaron con delfines también participaron en la caza, alimentación y búsqueda de salmones.
En conjunto, los datos que Fortune y sus colegas recopilaron sugirieron que las orcas, depredadores temibles capaces de enfrentarse a tiburones blancos y tiburones ballena varias veces más grandes que ellas, estaban esencialmente utilizando a los delfines como exploradores.
“Al cazar con otros animales ecolocalizadores como los delfines, podrían estar ampliando su campo acústico de visión, lo que les brinda una mayor oportunidad de detectar dónde están los salmones. Esa es la idea predominante aquí”, explicó. Utilizar a los delfines de esta manera también permitiría a las orcas conservar energía, debido a que los salmones suelen esconderse a grandes profundidades para evitar a depredadores como las orcas.

Imágenes captadas por dron muestran a las orcas y los delfines interactuando. En la foto aparecen el operador de dron Keith Holmes del Hakai Institute y la investigadora Taryn Scarff. Universidad de Columbia Británica (A.Trites), Universidad de Dalhousie (S. Fortune), Hakai Institute (K. Holmes), Instituto Leibniz de Investigación Zoológica y de Vida Silvestre (X. Cheng)
¿Pero qué ganan los delfines con estas interacciones?
El video que Fortune y sus colegas recopilaron mostró que, una vez que las orcas atrapaban su presa y la compartían con el grupo, los delfines se apuraban para comer los restos.
Pero el salmón no es una parte central de la dieta de los delfines, así que un mayor acceso a la comida probablemente no es la única motivación, dijo Fortune. Al pasar tiempo con las orcas, los delfines probablemente obtienen protección contra otros grupos de orcas que pasan por la zona y cazan delfines.
Además de las orcas residentes del norte que comen salmón, la región alberga un tipo distinto de orca conocida como orca de Bigg u orca transitoria, que se especializa en comer mamíferos marinos como los delfines. Las interacciones entre los residentes del norte y los delfines han ocurrido frente al noreste de la isla de Vancouver durante al menos tres décadas, según Brittany Visona-Kelly, gerente principal de la Iniciativa de Ballenas de Ocean Wise, un grupo canadiense de conservación, quien no participó en esta investigación pero ha estudiado las interacciones entre delfines, marsopas y la misma población de orcas.
Según su experiencia, son los delfines quienes inician la interacción con las orcas, y no al revés. Además, dijo que era escéptica de que ambos realmente participaran en la búsqueda cooperativa de alimento. En cambio, señaló que las orcas podrían ver a los delfines como una plaga molesta que resulta más fácil tolerar que eliminar.
Un delfín de flancos blancos del Pacífico nada sobre la superficie del agua. Universidad de Columbia Británica (A.Trites), Universidad de Dalhousie (S. Fortune), Instituto Hakai (K. Holmes), Instituto Leibniz de Investigación en Zoológicos y Vida Silvestre (X. Cheng)
“Tras varios años de observaciones, concluimos que los delfines y las marsopas —no las orcas— son quienes más se benefician de estos encuentros. Los delfines y las marsopas probablemente obtienen protección de su principal depredador”, dijo por correo electrónico.
“Sugerimos que las orcas residentes del norte no obtienen beneficios claros de estas interacciones, pero que evitarlas activamente o resistirse a ellas podría imponer mayores costos energéticos que tolerarlas”, añadió.
Fortune, por su parte, indicó que los hallazgos de su equipo dieron un vuelco a la visión predominante entre los científicos sobre estas interacciones.
“Bajo ese paradigma, los delfines solo deberían estar merodeando en la superficie, recogiendo restos, sin gastar tiempo, energía ni esfuerzo en el proceso, lo cual claramente no es el caso”, afirmó, y agregó que su equipo no encontró evidencia de comportamientos antagónicos o de recelos por parte de las orcas hacia los delfines.







