Las imágenes recuerdan a la crisis de diciembre de 2001 en la Argentina. Saqueos, disturbios, represión y protestas se extienden por varias ciudades de Francia y amenazan con impactar en toda Europa.
Este estallido social no solo sacude al gobierno de Emmanuel Macron por el aumento del costo de vida, a seis meses de las elecciones generales en las que la ultraderecha es la gran favorita. Italia también vivió saqueos en la ciudad de Milán, el motor económico del país.
Allí, el gobierno de Giorgia Meloni planea reforzar con cientos de militares el operativo desplegado en las calles para evitar disturbios.
El reguero de pólvora se extendió también a Albania, uno de las naciones más pobres del viejo continente, y hasta Bélgica.

España y Portugal no son ajenas al momento de tensión que sacude a la Unión Europea. Ambos países fueron sacudidos por protestas por la crisis de vivienda y desalojos policiales.
“Las revoluciones siempre empezaron en Francia, pero nunca terminaron en Francia. Siempre se expandieron en Europa. Uno sabe cuándo empiezan, pero no cuándo terminan”, resumió al medio el analista internacional Mauro Enbe.
Cuál es el origen de las protestas
Francia suele ser la cuna de movimientos sociales y de ruptura. No solo con la Revolución francesa. También con el mayo del ´68 o, más recientemente, los “chalecos amarillos” que desde el campo protagonizaron protestas masivas en las grandes ciudades
Ahora, el país estalló. Primero fueron los estudiantes que salieron a las calles a exigir mejoras educativas. Pero enseguida la mecha se encendió en un momento político de máxima tensión por la cercanía de las elecciones y el avance de la ultraderecha en las encuestas. Las autoridades decretaron el toque de queda en París y otras ciudades.

“Francia tiene una tradición revolucionaria muy violenta. Y suele pasar que los reclamos se van sumando y se transforman en demandas generales que causan este tipo de revoluciones. Por supuesto hay mucha gente que se manifiesta de manera pacífica y hay otras tantas que lo hacen de forma violenta”, dijo Enbe.
Así, la demanda estudiantil y docente se combinó con la crisis del estado de bienestar francés, el aumento del precio de los combustibles y el reclamo de los granjeros que se oponen al acuerdo de la UE con el Mercosur.
En ese escenario, hoy no hay un líder visible.

Macron apuntó a la izquierda radical de La Francia Insumisa, que encabeza Jean-Luc Melenchon. Pero en el fenómeno parece ir más allá y engloba a varios sectores de la sociedad, en especial a los marginados, en su mayoría franceses hijos de inmigrantes.
“Es muy difícil que un grupo en particular, como el estudiantil, sea el que movilice en primera instancia y lleve adelante la revolución. Es muy probable que ese grupo no la termine liderando. En general lo hacen quienes están mejor posicionados para hacer lo que suelen hacer los políticos. Y si no son políticos terminan volcándose a la política”, dijo Enbe.
La ultraderecha francesa liderada por Marine Le Pen, gran favorita para las elecciones de abril de 2027, acusa a la inmigración de estar detrás de la ola de violencia..
“Puede ser que la mayoría de los que protestan sean franceses, hijos de inmigrantes, pero franceses al fin con nacionalidad y sean ellos los que están liderando esto”, afirmó el analista.
“Fracturas en la sociedad”
Para Enbe, “esto es una crisis muy grave del sistema francés, que deja ver fracturas en la sociedad francesa que va más allá de la política”.
“La gente está pensando en las protestas, más allá de la traducción política o no de eso. No están diciendo llevemos a la Asamblea Nacional los reclamos. No, están diciendo que el sistema funciona mal. Y ese sistema que funciona mal es el que tiene que revisarse y acá no importa la Asamblea Nacional ni quién lo haga”, opinó.
Además, preguntó: ¿Va a haber algún actor político que logre encauzar y liderar estas movilizaciones o va a ser la revolución en sí la que fije el derrotero incierto en este tipo de casos?
Las protestas se extienden por Europa
Primero fueron las protestas por una política de vivienda en España a la que se sumó Portugal. Después salieron a las calles los estudiantes franceses. Ahora las protestas en Francia contra el costo de vida están fuera de control.
También el movimiento de protesta impactó en Italia. Milán sufrió saqueos y disturbios el fin de semana. También hubo protestas en Turín y Bolonia. El vicepresidente, Matteo Salvini, anunció que habrá “500 militares más para defender” Milán.

Albania fue la siguiente. El lunes manifestantes incendiaron el Tribunal de Apelación en Tirana, la capital, en el séptimo día consecutivo de protestas estudiantiles. Hubo choques entre manifestantes y policías.
Bélgica se subió al carro. Unas 200 personas fueron detenidas el fin de semana durante las protestas contra los recortes en educación, el gobierno federal, la policía y el auge de la extrema derecha.
“Este es un sistema que está atado con alambres hace muchos años y tiene muchos problemas graves. Ahora es la juventud la que alza la voz. Pero no propone una solución al sistema de bienestar. Simplemente se critica lo que está pasando”, dijo Enbe.
La mecha está encendida y el reguero de pólvora amenaza con extenderse por toda la Unión Europea.







