Los docentes de la Universidad Nacional de La Pampa no dan clases desde el miércoles 30 de septiembre. Se adhirieron a un paro de 72 horas que alcanza a las universidades públicas de todo el país, convocado por Conadu y Conadu Histórica. A esta última federación pertenece la Asociación de Docentes Universitarios (ADU), el gremio que nuclea a los profesores de la UNLPam.
El reclamo central es que el Gobierno nacional cumpla con la medida cautelar dictada por el juez federal Martín Cormick. Esa resolución obliga al Ejecutivo a aplicar la actualización salarial del 33,4% prevista en la Ley de Financiamiento Universitario (Ley 27.795), sancionada en octubre de 2025. En lugar de pagar esa recomposición, Nación propuso un aumento del 3%, una oferta que los sindicatos rechazaron por considerar que no compensa la pérdida acumulada.
En paralelo, la Justicia volvió a fallar a favor de los trabajadores. Cormick, titular del Juzgado Contencioso Administrativo Federal N° 11 de la Ciudad de Buenos Aires, desestimó una nueva apelación del Gobierno contra la sentencia que dejó firme la ley. Según el magistrado, el Poder Ejecutivo solo acreditó un cumplimiento parcial. Faltan dos puntos clave: la actualización de los salarios de docentes y nodocentes y la recomposición de las becas estudiantiles.
Por eso, el juez dio al Estado nacional un nuevo plazo de cinco días para cumplir. Si no lo hace, podrá aplicar multas a los funcionarios responsables. En La Pampa, la decisión fue bien recibida por ADU y por Apulp, el gremio de los trabajadores nodocentes de la UNLPam.
La protesta no termina con el paro. Las jornadas de esta semana funcionan como antesala de la Marcha Federal Universitaria, convocada para el jueves 15 de octubre por el Frente Sindical, la Federación Universitaria Argentina (FUA) y el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN).







