Centenares de personas coparon el centro de Santa Rosa para rechazar la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, que el Senado debatió ayer por la tarde. «La patria no se vende, se defiende» fue la consigna que unificó una jornada marcada por el frío y por dos concentraciones distintas.
La concentración arrancó a las 16:45 en la sede partidaria de Yrigoyen 162, con militantes y sectores sociales, y desde ahí avanzó hacia la plaza San Martín. El objetivo era marcar posición frente al debate en el Senado del proyecto de «Inviolabilidad de la Propiedad Privada», más conocido como Ley de Tierras.
La consigna elegida —»Las Malvinas son Argentinas ¡Y el resto del país también!»— se sostuvo aun después de que el oficialismo diera marcha atrás con la cláusula de venta de tierras a capitales extranjeros. La marcha por el centro de Santa Rosa tuvo una convocatoria amplia.
Desde la dirigencia justicialista pampeana relativizaron el gesto del Gobierno: sostienen que la quita del capítulo respondió a un cálculo de votos en el Senado y no a un cambio de fondo. «Ojo, solo sacaron el capítulo de extranjerización porque no les daba, pero la ley sigue siendo igual de grave», plantearon.
El cuestionamiento de las agrupaciones convocantes apunta a que la norma impulsada por la Casa Rosada busca achicar el rol regulador del Estado en favor de intereses comerciales.
De la concentración participaron también las dos CTA, la CGT Regional Centro Sur, la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP), otros espacios políticos como el FIT y Patria Grande, y organizaciones sociales.
Por la mañana, los gremios estatales pararon dos horas y se movilizaron hasta la rotonda de Casa de Gobierno. Por la tarde, organizaciones sociales, culturales, ambientales y partidos políticos se juntaron en la plaza San Martín y marcharon por la avenida homónima hacia el mismo punto.







