El gobernador Sergio Ziliotto tiene previsto reunirse este viernes al mediodía con el jefe de Gabinete de la Nación, Diego Santilli, para plantear los reclamos que la Provincia mantiene con el Gobierno nacional, entre ellos una deuda que La Pampa calcula en más de 400.000 millones de pesos. Será el primer encuentro de Santilli con un gobernador abiertamente opositor a Javier Milei desde que asumió al frente del gabinete.
Según fuentes cercanas al mandatario, la agenda incluye la transferencia de las 636 viviendas del plan Procrear en Santa Rosa, Toay y General Pico, paralizadas desde que Nación frenó la obra pública. La Pampa reclama esa transferencia desde principios de año y todavía no obtuvo respuesta.
También volverá a plantear el estado de las rutas nacionales que cruzan la provincia. El Gobierno pampeano sostiene que puede hacerse cargo de distintos corredores si recibe los recursos correspondientes, mientras sigue ejecutando obras con fondos propios en la red vial provincial.
En lo financiero, Ziliotto insistirá con la deuda nacional que incluye recursos previsionales y fondos no transferidos. Durante junio, la Nación incumplió el acuerdo homologado por la Corte Suprema y no giró a La Pampa la cuota mensual de 5.000 millones de pesos comprometida por la deuda previsional de la Anses. La Provincia remarca que, a diferencia de otras jurisdicciones, no tiene deudas con el Estado nacional y que cualquier transferencia se destinaría a infraestructura y obra pública. En el Gobierno provincial manejan una expectativa moderada sobre el resultado del encuentro.
Río Atuel: a seis años del fallo de la Corte, Ziliotto reclamó que se cumpla
Ziliotto también volvió sobre el reclamo por el río Atuel, a seis años del fallo de la Corte Suprema que ordenó a Mendoza garantizar un caudal mínimo de 3,2 metros cúbicos por segundo hacia La Pampa. El gobernador publicó en sus redes que se cumplen 2.191 días desde esa sentencia y 79 años desde que la represa El Nihuil cortó el escurrimiento natural del río hacia el oeste pampeano.
Sostuvo que en Mendoza los reservorios de agua crecen cada año, las bodegas reciben más caudal del asignado a La Pampa como mínimo y se deriva agua a parcelas sin uso agrícola, mientras que en el oeste pampeano se desertificaron 1,5 millones de hectáreas, desaparecieron los humedales y la fauna autóctona, se salinizaron las napas y cientos de familias debieron migrar por la falta de agua.
«No son solo números. Son generaciones enteras que vieron desaparecer el río, la producción y su forma de vida. Del lado mendocino, el derroche, la fiesta y el turismo del agua. Del lado pampeano, el desierto. ¿Hasta cuándo esta injusticia? No vamos a dejar de luchar por lo que nos corresponde. El río Atuel también es pampeano, y cada día que pasa sin que el fallo se cumpla es un día más de daño ambiental que se profundiza. Mendoza tiene el agua. La Justicia dictó el fallo. Solo falta que se cumpla. Este es un reclamo por nuestros derechos, y en eso no vamos a dar un paso atrás», escribió el gobernador.







