El deterioro de las rutas nacionales llegó a un punto que, según la Federación del Personal de Vialidad Nacional (Fepevina), ya no tiene marcha atrás. Fabián Catanzaro, secretario adjunto del gremio, habló de un nivel de desinversión sin precedentes: «Hoy tenemos un 70% de la red vial en mal estado. En todo el país no hay provincia ni ruta nacional que se salve.»
El dirigente fue más allá y denunció un «apagón estadístico»: según sus datos, los siniestros no crecieron en los registros oficiales, pero las víctimas fatales se triplicaron. Para Catanzaro, esa distancia entre ambas cifras no es casual, sino una forma de esconder el costo humano del ajuste en seguridad vial.
Los números presupuestarios respaldan la denuncia. El presupuesto 2026 implica una caída real cercana al 75% respecto de 2023, agravada por una subejecución superior al 50% en los últimos dos años, de acuerdo a un informe de Fepevina de diciembre pasado. La paradoja: el Impuesto a los Combustibles Líquidos, creado para financiar obras viales, se sigue cobrando, pero ese dinero no vuelve a las rutas.
El resultado se ve en el asfalto. La Ruta Nacional 33 —que los vecinos ya llaman «ruleta rusa»— y la Ruta Nacional 151, en la zona de Vaca Muerta, tienen baches tipo cráter y tramos con colapsos estructurales que superan cualquier bacheo de urgencia. A la falta de fondos se suma la pérdida de personal técnico: el organismo ya perdió más de 800 agentes especializados y se proyecta la salida de otros 900, un vaciamiento que Catanzaro resume como la conversión de Vialidad en un «cascarón institucional».
Detrás de ese abandono, el gremio ve un plan concreto: transferir 20.000 kilómetros de rutas a manos privadas, financiado con herramientas estatales como préstamos del BICE a tasas preferenciales, que terminarían beneficiando a los futuros licenciatarios en lugar de sostener el mantenimiento público. Con la temporada de vacaciones de invierno encima, desde Fepevina pidieron al Congreso declarar la Emergencia Vial en todo el país: cada kilómetro sin arreglar, advierten, es una muerte que se puede evitar.







