El caudal del río Colorado registra una baja del 30% respecto a los últimos años, según los datos de Coirco analizados por Enrique «Quique» Tomas, ex intendente de Puelches y referente en la defensa de los ríos pampeanos. La medición corresponde al punto de control de Buta Ranquil, en Neuquén.
En un posteo de Facebook, Tomas acompañó su análisis con fotos tomadas entre La Adela y Río Colorado, donde se ven isletas de arena expuestas por el bajo nivel del cauce.
Según los datos que citó, desde la represa de Casa de Piedra se liberan actualmente 15 metros cúbicos por segundo, un volumen destinado al consumo humano, al ambiente y a alguna producción de invierno, además de sostener el llenado del embalse de cara a la temporada de riego. Para Tomas, recuperar la cota habitual del dique «es algo difícil»: faltan unos cinco metros, mientras que en Buta Ranquil el caudal ronda los 40 metros cúbicos por segundo, entre un 27% y un 28% del promedio histórico para esta época del año.
Los registros de Coirco confirman la tendencia a la baja, pero también marcan que no es inédita: en la misma fecha, el caudal fue de 64 m3/s en 2025 y de 86 m3/s en 2024, aunque de 42 m3/s en 2023 y 41 m3/s en 2022, valores cercanos a los actuales.
Tomas remarcó además que al caudal medido hay que restarle el consumo de las localidades ribereñas, el agua que usa Neuquén para el fracking en Vaca Muerta y las pérdidas naturales del río, lo que reduce todavía más lo que efectivamente llega a Casa de Piedra. (Esa técnica se aplica en la explotación de Vaca Muerta; en La Pampa, en cambio, la extracción petrolera sigue siendo convencional.)
La pregunta que dejó abierta apunta al fondo del problema: «¿Vuelven los años secos?». Según Tomas, hasta el momento no hay registros de nevadas importantes en la alta cuenca que permitan garantizar un buen año hidrológico.







