El Frigorífico Gorina asumió la conducción operativa del Frigorífico Pico bajo un contrato de alquiler por tres meses, renovable según avancen las gestiones legales. Con ese cambio, 450 trabajadores volvieron a sus puestos —más del doble de las 200 personas que circulaban en versiones previas— según confirmó Dardo Loza, secretario general del Sindicato de la Carne de La Pampa.
«Comenzó a trabajar la semana pasada», precisó Loza al ser consultado por La Arena. El dirigente aclaró que el plazo trimestral responde a cuestiones pendientes con el Directorio, aunque remarcó que la conducción actual es clara: «Hoy por hoy está Gorina al frente.»
La firma platense tiene una capacidad de faena de 27.000 cabezas mensuales y exporta a más de 25 mercados, entre ellos China, Estados Unidos, la Unión Europea y Canadá. También opera el Frigorífico de Trenel —perteneciente al complejo Pico— que retomó la actividad el 11 de junio, tras meses de parálisis y con salarios adeudados ya abonados a los operarios.
La crisis del Frigorífico Pico se aceleró a finales del año pasado, cuando la empresa dirigida por Ernesto y Alan Lowenstein suspendió la faena y en febrero despidió a 200 trabajadores. Las negociaciones para una venta a un grupo europeo —con ofertas que rondaban los 40 millones de dólares— se cayeron por lo que los propios directivos atribuyeron a la obstrucción de un acreedor-accionista. En marzo, la empresa inició el concurso preventivo de acreedores. En paralelo, el grupo inversor LFT Argentina cuestionó públicamente el manejo familiar de la compañía y denunció que la decisión del concurso se tomó sin notificar a todos los accionistas.
Con Gorina operando, la planta recupera actividad mientras los conflictos legales y societarios siguen sin resolverse.







