La titular del IPAV expuso en la Cámara de Diputados el impacto del abandono nacional en obras que afectaban a 13 empresas locales en 18 localidades.
Érica Riboyra, presidenta del Instituto Provincial Autárquico de Vivienda (IPAV), compareció el miércoles ante la Comisión de Vivienda de la Cámara de Diputados para dar cuenta del trabajo realizado por la provincia frente al congelamiento de fondos nacionales destinados a la construcción de viviendas. La funcionaria también remarcó la ausencia del diputado Adrián Ravier durante la sesión.
El cuadro que describió Riboyra es contundente: 1.589 viviendas quedaron paralizadas por decisión del Gobierno nacional. De ese total, 953 correspondían a financiamiento directo del Estado nacional y 636 al programa Procrear. Las obras comprometidas involucraban a 13 empresas radicadas en la provincia, distribuidas en 18 localidades.
Ante ese escenario, la administración provincial decidió no esperar y avanzó con recursos propios. Con lo que Riboyra definió como «equilibrio fiscal constante», La Pampa logró terminar aproximadamente el 71% de esas unidades, asumiendo la inversión mayoritaria que la Nación había dejado de realizar.
Además de rescatar las obras abandonadas, el gobierno provincial lanzó nuevas herramientas para el acceso a la vivienda. Entre ellas, el programa «Llegar a Casa», una línea de crédito hipotecario orientada a quienes quieran construir en terrenos propios.
Al cierre de su presentación, Riboyra convocó a construir «un proyecto de vivienda que incluya a todos los argentinos».







