Integrantes de la Fundación Estrellas Amarillas fueron a pintar señales en la ruta nacional 152 y terminaron despistadas tres veces por el estado de la calzada. «Se nos rompieron las gomas. Fuimos testigos de lo que significa transitar más de 70 kilómetros destruidos», denunció la presidenta de la organización, Silvia González. «En La Pampa ya no damos más», agregó.
La travesía ocurrió este domingo, cuando un grupo de integrantes de la fundación recorrió ese corredor vial para colocar estrellas en memoria de una familia neuquina. Lo que encontraron fue una ruta en estado calamitoso: pozos de gran tamaño, banquinas deterioradas y tramos que hacen casi imposible circular con seguridad. «Una locura total», resumió González, quien también valoró que «los intendentes están reaccionando».
Y es que el fin de semana, las y los intendentes de 74 localidades pampeanas emitieron un comunicado conjunto en el que manifestaron su preocupación por el «deterioro creciente» de los corredores viales provinciales y por el recorte de partidas del Presupuesto Nacional 2026 destinadas a mantenimiento y seguridad vial.
En el documento, los jefes comunales remarcaron que las rutas nacionales no son simples caminos: son arterias vitales por las que circulan producción, turismo, cargas y miles de vecinos que se movilizan por razones laborales, educativas y sanitarias. Advirtieron que el abandono de esas vías «multiplica los riesgos» y genera una situación de peligro permanente para las comunidades.
El comunicado también subrayó la dimensión social del problema: en una provincia extensa como La Pampa, las rutas son el vínculo que conecta localidades y garantiza el acceso a servicios esenciales. Su deterioro, señalaron los intendentes, no solo afecta la transitabilidad sino que «desgarra el entramado social». A esto se suma el impacto en traslados sanitarios urgentes y derivaciones médicas, donde el mal estado de la calzada puede costar vidas.
Por último, el texto advirtió sobre las consecuencias económicas: los sectores productivos y comerciales dependen de rutas en condiciones para sostener el movimiento diario de mercaderías e insumos. Sin mantenimiento, la cadena se rompe desde las localidades más pequeñas hacia afuera.







