Estimaciones privadas arrojan que el nivel general de precios permaneció en los niveles vistos durante los últimos dos meses.
Luego de haberse ubicado en 2,9% en enero, distintas consultoras privadas estiman que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de febrero se mantuvo en un nivel similar, en una dinámica atravesada por fuertes subas en rubros regulados y en alimentos.
Aunque el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), elaborado por el Banco Central de la República Argentina (BCRA), preveía que que la inflación desacelere y marque 2,1% el mes pasado; la mayoría de los privados asegura que terminó siendo mayor a ese guarismo.
El resto de la inflación Núcleo (no incluye alimentos y bebidas) arrojó 2,3%, mientras que la suba de precios Estacionales no superó el 1% mensual.
Desde la consultora, el economista Gonzalo Carrera puntualizó que la otra cara del cambio en los precios relativos de los últimos años se refleja en que la ropa y los bienes durables se abaratan y, en consecuencia, reducen su peso dentro de la canasta de consumo de los hogares. En sentido contrario, las tarifas de los servicios públicos, las carnes, los alquileres y los restaurantes se encarecen y ganan participación en el gasto familiar.
“Como esta dinámica continúa (en febrero se habría profundizado), el abaramiento de la ropa y bienes durables tiene cada vez menos efecto desinflacionario; mientras que el encarecimiento de tarifas, carnes y restaurantes golpea cada vez más”, explicó Carrera.
Por su parte, el relevamiento de precios minoristas de C&T para la región GBA presentó un incremento de 2,9% mensual en febrero, superando el 2,8% que el Indec había presentado en la región para enero pasado pero igualando el dato nacional de ese mes. Así, la variación de doce meses se ubicó en 30,8%.
“Febrero suele ser un mes de inflación menor que la de otros meses pero este año se sumaron varios factores para generar un resultado distinto”, señaló la consultora.
Además, destacó que hubo un impacto fuerte por mayores ajustes en las tarifas de luz y gas, que se combinaron con el comienzo del régimen subsidios focalizados para incrementar aún más dicho impacto en algunos casos.







