El memorándum de entendimiento con el Fondo Monetario Internacional (FMI) no prevé fuertes devaluaciones sino que busca continuar con la actual política cambiaria de deslizamiento de la cotización (oficial) en línea con la inflación.
Pero además se propone desarticular «gradualmente» los cepos que rigen en el mercado de cambios, aunque esta medida no será inmediata y se definirán en consenso con el organismo multilateral.
Según el texto acordado con el Fondo, la política cambiaria permanecerá «invariable» respecto del año anterior, al tiempo que se propone «relajar paulatinamente los controles cambiarios», pero el plan para desarticularlo se conocerá recién a fin de año.

En concreto, en el los puntos 26 y 27 del acuerdo se refiere a la política de gestión de flujos de capital, precisando que «las medidas de manejo de flujos de capitales seguirán siendo un componente básico de nuestro conjunto de herramientas y habrá que recalibrarlas en función de la evolución de las circunstancias».
Tras aclarar que recientemente y tras informar al FMI se redujeron «ciertas regulaciones que limitan la negociación de valores en moneda extranjera», el documento apunta también que «a medida que se normalicen las condiciones, procuraremos flexibilizar las regulaciones sobre pagos de importaciones para respaldar la recuperación económica».
En cuanto a la eliminación gradual de los cepos cambiarios, el texto del acuerdo señala que tiene previsto «trazar una hoja de ruta estratégica para relajar paulatinamente los controles cambiarios describiendo las condiciones necesarias y los objetivos, también en vista a apoyar el restablecimiento gradual del acceso al mercado internacional a partir de 2025».
Pero aclaró que el levantamiento de los cepos «se preparará en comunicación con el personal técnico del FMI, se basará en experiencias pertinentes de países, teniendo en cuenta factores específicos de Argentina, como el perfil de su deuda pública, la cobertura de las reservas y el alto grado de dolarización».
El cronograma y las características que tendrá el relajamiento del cepo al dólar se conocerá recién a fin de diciembre de 2022, cuando se publique la «hoja de ruta estratégica».
Pese a ello, no habrá que pensar en un acceso libre y sin limitaciones de ningún tipo. «La estrategia consistirá en converger hacia un sistema de regulaciones macroprudenciales, que propicie los flujos de capital estables y sostenibles», recuerda el memorando.







