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Hallazgo arqueológico inesperado en el patio de la Manzana de las Luces

Durante la obra de restauración del edificio histórico se encontraron construcciones sanitarias de los siglos XVIII y XIX.

Los vestigios de la Historia pueden aparecer sin previo aviso. Es lo que sucedió durante la obra de restauración de la Manzana de las Luces, un edificio de 400 años de antigüedad vecino al Cabildo, que albergó las primeras sedes de instituciones como la Imprenta de Niños Expósitos, la Academia de Medicina y la Biblioteca Nacional. También, la Universidad de Buenos Aires, que funcionó allí durante 150 años.

 En uno de los patios internos del edificio ubicado a 200 metros de Plaza de Mayo, en la manzana que forman las calles Alsina, Moreno, Bolívar y Perú, debajo del piso de cerámicos, había construcciones sanitarias de los siglos XVIII y XIX. Se trata de un importante hallazgo arqueológico inesperado que cambió el destino de ese espacio: ya no será un simple patio con bancos sino un sitio de visita para el público, que podrá conocerlo dentro de un mes aproximadamente, cuando termine la tarea de clasificación de los objetos hallados por el equipo de arqueólogos y antropólogos del Ministerio de Cultura de la Nación.

Convencidos de que también podrían encontrar objetos de uso cotidiano, dado que la costumbre de la época era tirar la vajilla rota en los pozos ciegos, los investigadores continuaron con las excavaciones hasta hallar lo que esperaban: fragmentos de platos y vasijas, algunos de producción local y otros provenientes de Europa. En el recorrido para la prensa encabezado por el Ministro de Cultura de la Nación, Tristán Bauer; la Secretaria Nacional de Patrimonio, Valeria González; la Directora Nacional de Museos, Marisa Baldasarre; el Director del Complejo Manzana de las Luces, el antropólogo Gustavo Blázquez; la arquitecta Patricia Cárcova, asesora del Ministerio, y la arqueóloga Sandra Guillermo, integrante del equipo a cargo de los hallazgos, se exhibieron algunas de las piezas, acompañadas de un código QR que permite acceder a un video que sintetiza la importancia histórica del descubrimiento.

Para concretar la obra, el Ministerio de Cultura recibió una partida de más de tres millones de dólares, que ya había sido otorgada en la época en la que era una secretaría dependiente del Ministerio de Educación. El organismo de Naciones Unidas, UNOPS, fue el encargado de llamar a licitación para garantizar la transparencia de la operación.

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